Piloto denuncia caos aéreo en El Dorado: 'Siempre estaremos en riesgo'
El reciente incidente en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, donde un avión comercial con 162 personas a bordo tuvo que frenar abruptamente para evitar colisionar con un helicóptero, no fue un error aislado. Según el capitán Jaime Hernández, miembro de la Junta Directiva de la Federación de Pilotos de Latinoamérica, este evento es síntoma de un problema estructural grave: la aviación colombiana está operando por encima de sus límites reales de capacidad.
Una advertencia que pone a temblar a los viajeros
Hernández no se guardó nada durante sus declaraciones y lanzó una frase contundente: "Es la región del mundo donde más alarmas aéreas hay". El piloto explicó que el problema no es meramente técnico, sino de gestión operativa. Actualmente, se están autorizando entre 70 y 80 vuelos por hora en El Dorado, una cifra que excede ampliamente la capacidad real de los controladores aéreos y del espacio disponible.
La situación es tan crítica que incluso se asignan operaciones sin tener un slot o turno asegurado, basándose en una capacidad "de papel" que no existe en la realidad. Esta práctica aumenta exponencialmente los riesgos para la seguridad de pasajeros y tripulaciones.
El caos invisible para los pasajeros
El capitán describió una escena que pocos viajeros llegan a presenciar: actualmente, el valle del río Magdalena permanece constantemente lleno de aviones dando vueltas en espera, quemando combustible mientras aguardan un espacio para aterrizar en Bogotá que nunca llega a tiempo.
"La capacidad que tenemos en el aire está produciendo un caos", sentenció Hernández, advirtiendo que mientras la Aerocivil no realice estudios reales de capacidad y continúe introduciendo vuelos "a la fuerza", el riesgo de una tragedia mayor será constante.
Expertos confirman el deterioro de la seguridad
Especialistas en aeronavegación coinciden en que la seguridad aérea en El Dorado se ha ido deteriorando progresivamente a medida que sus operaciones diarias han aumentado sin la infraestructura y planificación adecuadas. La saturación del sistema es evidente y preocupante.
El incidente que destapó la crisis
Respecto al caso específico del 20 de febrero, el piloto explicó que la saturación de las frecuencias de comunicación impidió el contacto efectivo entre controladores y aeronaves. Hay tantos aviones pidiendo pista simultáneamente y tantas órdenes cruzándose, que el sistema simplemente colapsó en un "traslapo" comunicacional.
Esta falla dejó al avión de Latam y al helicóptero de la Fuerza Aérea Colombiana en una trayectoria de colisión que solo la pericia de la tripulación logró evitar en el último momento. El incidente sirve como alerta roja sobre las condiciones actuales de operación.
Una solución pendiente
La advertencia del capitán Hernández pone sobre la mesa una realidad incómoda: Colombia necesita urgentemente reevaluar la capacidad real de su principal aeropuerto, invertir en infraestructura y mejorar los protocolos de gestión del tráfico aéreo antes de que ocurra una tragedia evitable.
Mientras tanto, los viajeros que utilizan El Dorado continúan expuestos a riesgos que, según los expertos, podrían minimizarse con una planificación adecuada y el respeto a los límites reales del sistema aeronáutico nacional.



