EE.UU. suspende programas de paso rápido en aeropuertos por cierre parcial del DHS
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) suspenderá temporalmente los populares programas de paso rápido TSA PreCheck y Global Entry en aeropuertos del país, según confirmó un portavoz oficial citado por el diario The Washington Post. La medida, que entrará en vigor este domingo por la mañana, afectará directamente a miles de viajeros frecuentes que utilizan estos servicios para agilizar sus trámites en controles de seguridad y aduanas.
Bloqueo presupuestario y enfrentamiento político
La suspensión se produce como consecuencia directa del cierre parcial del DHS tras la expiración de su financiación el pasado 14 de febrero. El desacuerdo legislativo en el Congreso estadounidense se centró en las condiciones vinculadas a los fondos del departamento, con casi todos los legisladores demócratas bloqueando la aprobación al considerar que el proyecto no incluía límites suficientes a las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Entre las principales exigencias demócratas figuraban:
- El fin de las patrullas itinerantes en áreas urbanas
- La prohibición de que agentes migratorios ingresen en espacios sensibles sin orden judicial
- La adopción de un código sobre el uso de la fuerza
- La exigencia de que funcionarios de inmigración utilicen cámaras corporales durante intervenciones
El bloqueo legislativo impidió extender la financiación más allá del 14 de febrero, lo que activó el cierre parcial de la agencia y obligó a revisar prioridades internas ante la falta de recursos aprobados.
Impacto en viajeros y operaciones aeroportuarias
Los programas afectados permiten a viajeros previamente evaluados y autorizados acceder a controles de seguridad más ágiles. TSA PreCheck habilita el uso de filas especiales y exime de retirar zapatos, cinturones o dispositivos electrónicos en determinados controles, mientras que Global Entry facilita el ingreso acelerado a Estados Unidos mediante quioscos automatizados en aeropuertos seleccionados.
La suspensión temporal implica que todos los usuarios deberán someterse a los procedimientos estándar de revisión, lo que podría incrementar significativamente los tiempos de espera en terminales aéreas durante este período de interrupción. La medida se enmarca en una reconfiguración operativa del DHS que prioriza funciones consideradas esenciales frente a servicios secundarios.
Declaraciones oficiales y redistribución de recursos
La secretaria del DHS, Kristi L. Noem, declaró que la agencia está "tomando decisiones difíciles, pero necesarias, sobre la fuerza laboral y los recursos" y que se está priorizando a la "población viajera en general" en aeropuertos y puertos de entrada. La funcionaria responsabilizó directamente a los demócratas por el bloqueo presupuestario y los acusó de poner en peligro la seguridad nacional del país.
El cierre parcial ha obligado al DHS a redistribuir recursos humanos y financieros hacia áreas consideradas esenciales, manteniendo operaciones prioritarias mientras suspende servicios no críticos. Las agencias dependientes como ICE y CBP continúan en el centro del debate político debido a sus métodos operativos y al alcance de sus facultades en territorio estadounidense.
Mientras no se alcance un acuerdo en el Congreso que permita restablecer la financiación hasta el final del ejercicio fiscal, el DHS continuará aplicando ajustes administrativos. La suspensión de TSA PreCheck y Global Entry representa una de las medidas más visibles adoptadas en este contexto de cierre parcial, afectando directamente la experiencia de viaje de miles de personas que dependían de estos programas para movilizarse con mayor eficiencia.