Bogotá despliega estrategia europea para reactivar Línea 2 del Metro tras fracaso inicial
La Empresa Metro de Bogotá (EMB) ha iniciado una gira estratégica por Europa tras el revés sufrido al declararse desierta la licitación pública inicial para la construcción de la Segunda Línea del Metro. Este movimiento busca reactivar el interés global y blindar la transparencia del proceso, seduciendo tanto a los gigantes del sector ferroviario como a la banca multilateral europea.
Agenda intensa: de Bruselas a Madrid en busca de confianza
La delegación bogotana aterrizó este 23 de febrero en Bruselas, Bélgica, donde presentó las bondades del proyecto ante la Unión Europea. La misión, que se extenderá hasta el 25 de febrero, no solo persigue capital, sino también el respaldo técnico de los principales bancos de desarrollo del mundo.
Posteriormente, la agenda institucional llevará a la delegación a Madrid, España, un nodo fundamental del sector ferroviario global. Allí, el Distrito se reunirá con potenciales oferentes para despejar dudas técnicas y financieras, en lo que la EMB describe como una presencia internacional vital para "generar confianza en el mercado y fortalecer el posicionamiento del proyecto como una oportunidad atractiva de inversión".
Características técnicas de la Línea 2: un hito de ingeniería subterránea
A diferencia de la primera línea, que es mayoritariamente elevada, la Segunda Línea del Metro representa un hito de ingeniería para Colombia por su carácter subterráneo. Los pilares fundamentales del proyecto incluyen:
- Extensión: 15,5 kilómetros de recorrido
- Estaciones: 11 estaciones (10 subterráneas y una elevada)
- Integración: Conexión con la Línea 1 en el nodo de la Calle 72 con Avenida Caracas
- Tecnología: Trenes automáticos de última generación (sin conductor) con capacidad para 76.000 pasajeros por hora sentido
Impacto transformador: reducción drástica de tiempos de viaje
Más allá de los aspectos técnicos, el impacto social constituye el principal argumento de venta en Europa. Actualmente, un trayecto entre el noroccidente y el centro de Bogotá puede superar los 60 minutos debido al colapso del tráfico. Con la entrada en operación de esta línea, dicho tiempo se reducirá a solo 20 minutos.
Esta eficiencia no solo mejorará la calidad de vida de los ciudadanos, sino que posicionará a Bogotá como una ciudad comprometida con la sostenibilidad. El proyecto cuenta con el aval y acompañamiento financiero de entidades de peso como:
- Banco Europeo de Inversiones (BEI)
- Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
- Banco Mundial (BIRF)
- Corporación Andina de Fomento (CAF)
Estas alianzas aseguran estándares internacionales de rigor técnico y reducción de emisiones, fortaleciendo la credibilidad del proyecto ante inversionistas globales.
Competencia efectiva para mejores condiciones
Al ampliar el espectro de participantes mediante esta gira europea, Bogotá busca fomentar una competencia efectiva que derive en mejores condiciones económicas y técnicas para la ciudad. La estrategia representa el movimiento maestro para asegurar que la licitación de la Segunda Línea no vuelva a quedar desierta y que el sueño del metro subterráneo comience a rodar con sello internacional.