Bloqueos en vía Bucaramanga-Bogotá: comunidades exigen inversión en mantenimiento vial
Bloqueos en vía Bucaramanga-Bogotá por mal estado de la carretera

Protestas paralizan vía Bucaramanga-Bogotá exigiendo intervención del Invías

La principal vía que conecta a Bucaramanga con la capital del país se encuentra con paso restringido debido a las protestas organizadas por comunidades locales y transportadores. Los manifestantes exigen al Instituto Nacional de Vías (Invías) la pronta intervención y mantenimiento del corredor vial, que presenta graves deterioros en varios tramos.

Puntos críticos de la protesta

Este lunes 16 de marzo, los bloqueos se concentraron en los peajes ubicados a lo largo de la ruta San Alberto - Bucaramanga - San Gil - Barbosa, siendo el peaje de Curití uno de los epicentros de la movilización. Estas acciones forman parte de una protesta sostenida que transportadores y comunidades vienen desarrollando desde octubre de 2025.

"Necesitamos soluciones que asignen los recursos para el corredor Zipaquirá - San Alberto", declaró uno de los manifestantes. "Desde hoy se inicia la pedagogía, con un paro pacífico, siempre respetando el corredor humanitario", añadió el portavoz de los protestantes.

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Inversiones y contratos vigentes

El contrato actual para el mantenimiento del corredor Zipaquirá - Barbosa - Bucaramanga - San Alberto fue adjudicado en agosto del año pasado por un valor de $26.679 millones. Con estos recursos, se debe realizar el mantenimiento de la vía en diferentes tramos de este corredor que supera los 500 kilómetros, atravesando los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Santander y Cesar.

Los manifestantes exigen específicamente que se reinviertan los recursos recaudados en los peajes directamente en el mejoramiento del corredor vial, argumentando que los fondos actualmente asignados son insuficientes para las necesidades reales de la infraestructura.

Antecedentes del conflicto vial

El Convenio Vías de los Comuneros, firmado en Curití a finales de 2024 entre las gobernaciones de Santander, Boyacá, Norte de Santander y Cesar con aval del Ministerio de Transporte y el Invías, pretendía capturar los ingresos de peajes durante 20 años para invertir en obras, variantes, terceros carriles y mantenimientos viales. Sin embargo, la implementación de este proyecto ha enfrentado múltiples obstáculos.

Paralelamente, en 2025 el congresista Cristian Avendaño Fino radicó una acción popular ante el Tribunal Administrativo de Santander, buscando que el Gobierno Nacional invierta al menos la mitad de los recursos recaudados en los peajes de Oiba, Curití y Los Curos. De prosperar este recurso, en los próximos ocho años se tendrían que destinar más de $366.000 millones a la mejora de esta vía estratégica.

Impacto en la movilidad regional

Los bloqueos han generado significativas afectaciones a la movilidad entre el oriente colombiano y la capital, impactando tanto el transporte de pasajeros como el de carga. La situación evidencia las tensiones acumuladas por lo que las comunidades consideran abandono histórico de esta vía troncal, vital para la economía de cuatro departamentos.

Las protestas mantienen un carácter pacífico según los organizadores, quienes han establecido corredores humanitarios para permitir el paso de vehículos de emergencia y transporte esencial, mientras continúan exigiendo soluciones concretas y sostenibles para el deteriorado corredor vial.

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