OPEP+ analiza incrementar producción petrolera para estabilizar mercados
La alianza OPEP+, encabezada por Arabia Saudí y Rusia, está evaluando este domingo la posibilidad de anunciar un nuevo aumento en su oferta petrolera con el objetivo de transmitir un mensaje de tranquilidad a los mercados internacionales. Esta decisión se toma en medio de la grave crisis energética mundial desencadenada por el conflicto bélico en Irán, que ha provocado fuertes alzas en los precios del crudo y los combustibles durante las últimas semanas.
Reunión virtual de ministros de energía
La determinación deberá ser adoptada durante una teleconferencia que reunirá a los ministros de Energía y Petróleo de ocho países clave:
- Arabia Saudí
- Rusia
- Irak
- Emiratos Árabes Unidos
- Kuwait
- Kazajistán
- Argelia
- Omán
Esta convocatoria fue anunciada formalmente por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), cuya sede se encuentra en Viena, Austria.
Contexto de aumentos previos y limitaciones actuales
Entre abril y diciembre de 2025, estos ocho países habían revertido gran parte de los recortes voluntarios de producción que venían aplicando desde 2023. Las subidas mensuales acumularon 2,9 millones de barriles diarios, un volumen equivalente a aproximadamente el 2,8% de la producción mundial de crudo. A este incremento debería haberse sumado otros 206.000 barriles diarios a partir del pasado 1 de abril, según lo pactado hace un mes.
Sin embargo, existe una importante duda sobre la capacidad real de cumplir con este último compromiso de apertura de grifos. Cuatro productores fundamentales del grupo -Arabia Saudí, Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos- se han visto obligados a recortar su bombeo y exportaciones de crudo debido al bloqueo iraní del estrecho de Ormuz y a los ataques iraníes contra algunas de sus instalaciones petrolíferas.
Dificultades operativas y estrategia de señalización
Mientras persista el conflicto bélico, estos 'petroestados' no están en condiciones técnicas de incrementar sus suministros. Aunque los demás países -Rusia, Kazajistán, Argelia y Omán- no enfrentan problemas directos por el bloqueo de Ormuz, sus capacidades para elevar rápidamente la producción son limitadas según los analistas del sector.
El estrecho de Ormuz representa un corredor marítimo crucial por el que transita alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo. La cuestión central que se debatirá el domingo es si los países deciden anunciar un nuevo incremento a sabiendas de que, en las circunstancias actuales, no podrán implementarlo de manera inmediata, lo que significaría que inicialmente solo tendría validez sobre el papel.
El objetivo estratégico sería señalizar la disposición a aumentar la producción tan pronto como se normalice la situación, transmitiendo así un mensaje de calma a los mercados perturbados, a pesar de que por el momento no se vislumbra el fin del conflicto armado.
Coordinación entre líderes y gravedad de la crisis
En vísperas de la reunión virtual, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, mantuvo el jueves una conversación telefónica con el príncipe heredero y primer ministro saudí, Mohamed Bin Salmán. Durante este diálogo abordaron "los problemas de extracción y transporte de hidrocarburos" como consecuencia directa de la guerra en Oriente Medio.
El Kremlin destacó en un comunicado oficial que "se acentuó la importancia del trabajo conjunto llevado a cabo en el formato de la OPEP+ con participación de Rusia y Arabia Saudí para estabilizar el mercado internacional de crudo".
Impacto sin precedentes en los precios
La guerra desatada el 28 de febrero mediante bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán ha sumido al mundo en la crisis energética más grave que se recuerda en décadas, disparando los precios del petróleo muy por encima de los 100 dólares por barril.
El petróleo Brent llegó a rozar los 120 dólares por barril y durante todo el mes de marzo acumuló una subida del 63%, registrando su mayor incremento mensual desde al menos 1988, cuando se estableció como referente del mercado europeo. Paralelamente, el petróleo intermedio de Texas (WTI) superó los 111 dólares por barril.
Advertencias de expertos y datos concretos
El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, advirtió el pasado 23 de marzo sobre la extrema gravedad de la situación actual. Afirmó que equivale a "dos crisis del petróleo y un colapso del gas juntos", haciendo referencia a las crisis energéticas de 1973 y 1979 provocadas por embargos y recortes de producción de crudo en Oriente Medio. Birol calificó esta situación como una "amenaza mayor" para la economía global.
Según estimaciones de la asesora energética Kpler, solo 53 millones de barriles de petróleo cruzaron el estrecho de Ormuz durante marzo, frente a los aproximadamente 440 millones de barriles que lo atravesaron en febrero. La consultora calcula que la escasez actual supera los 300 millones de barriles y advierte que podría duplicarse hasta alcanzar los 600 millones.
La analista Amena Bakr, de Kpler, señaló en redes sociales: "Y no esperen una recuperación inmediata incluso después de que se restablezcan los flujos por Ormuz. Reiniciar la producción podría llevar meses en algunos Estados".
Esta crisis ha generado escasez de combustibles en numerosos países y ha puesto en riesgo la estabilidad económica global, mientras los líderes de la OPEP+ buscan fórmulas para mitigar el impacto a través de señales estratégicas al mercado.



