Crisis energética se desata en Medio Oriente tras ataques con drones
Una ola de ataques en la región del Medio Oriente ha provocado cierres preventivos masivos en instalaciones clave de petróleo y gas, desencadenando una crisis energética global. Los incidentes, que se extendieron por un tercer día consecutivo, han resultado en la suspensión de producción en múltiples países exportadores.
Países afectados y medidas de precaución
Qatar detuvo completamente la producción de gas natural licuado (GNL) después de que una instalación de Qatar Energy fuera atacada por dos drones iraníes. Las autoridades aún evalúan los daños en las infraestructuras.
En Arabia Saudita, el gigante petrolero estatal Saudi Aramco cerró como medida de precaución su refinería Ras Tanura, la más grande del reino. Esta instalación forma parte de un complejo energético crítico en la costa del Golfo que también sirve como terminal de exportación de petróleo crudo saudí.
Impacto en la producción regional
En el Kurdistán iraquí, se suspendió la mayor parte de la producción petrolera, con empresas como DNO, Gulf Keystone Petróleo, Dana Gas y HKN Energy deteniendo operaciones en sus campos como precaución. Esta región exportaba aproximadamente 200.000 barriles diarios a través de un oleoducto hacia el puerto turco de Ceyhan.
Israel instruyó a Chevron para cerrar temporalmente el campo de gas gigante Leviatán, donde se estaba expandiendo la capacidad como parte de un acuerdo de exportación a Egipto valorado en 35.000 millones de dólares. Chevron también opera el campo de gas Tamar en la costa israelí.
Consecuencias en los mercados globales
Los precios del petróleo experimentaron un aumento del 13%, superando los 82 dólares por barril, alcanzando así su nivel más alto desde enero de 2025. Esta escalada se produce mientras el tráfico marítimo se ha detenido casi por completo en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde fluye una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
La situación afecta particularmente a Irán, tercer mayor productor de la OPEP, que bombea alrededor del 4,5% del suministro mundial de petróleo. La producción iraní incluye aproximadamente 3,3 millones de barriles diarios de crudo, más 1,3 millones de barriles diarios de condensado y otros líquidos.
Incidentes de seguridad y evaluaciones
En Irán, se reportaron explosiones el sábado en la isla de Kharg, que procesa el 90% de las exportaciones de crudo del país. Aún no está claro cómo se vieron afectadas estas instalaciones estratégicas.
La cadena de eventos comenzó con ataques israelíes y estadounidenses seguidos de represalias iraníes, creando un ciclo de cierres preventivos que ha estrangulado las exportaciones energéticas hacia países como Egipto y ha generado incertidumbre en los mercados internacionales.
