La paradoja energética: el carbón que el gobierno rechaza podría salvar a Colombia del apagón
En una situación que los expertos califican como paradójica y preocupante, el carbón colombiano, sometido a una fuerte presión tributaria por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro, emerge como el único seguro energético capaz de evitar un racionamiento eléctrico masivo ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño.
Un sistema eléctrico al límite de su capacidad
Las alarmas se encienden en el sector energético nacional. Mientras la probabilidad de que ocurra un fenómeno de El Niño alcanza el 92% para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, según la NOAA de Estados Unidos, el sistema eléctrico colombiano opera con un margen de reserva cercano al 0%, una situación crítica comparada con el 2% que se mantenía durante la sequía anterior.
"Podríamos pasar El Niño si todo funciona a la perfección, pero si ocurre algo que no esté previsto, ahí es donde nos enredamos", advirtió Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de Andeg, quien destacó que la oferta de energía firme es prácticamente igual a la demanda proyectada para 2027.
Las térmicas a carbón: el escudo contra la sequía
Ante este panorama, las plantas térmicas a carbón —con una capacidad de 1.693 megavatios— se convierten en la única garantía real. Durante el último fenómeno de El Niño, estas instalaciones cubrieron aproximadamente el 18% de la demanda nacional, funcionando como un verdadero escudo ante el descenso de los niveles de los embalses.
La situación se complica porque, aunque Colombia ha sumado 2.500 megavatios de energía solar en los últimos años, esta tecnología tiene una limitación fundamental: no genera electricidad durante la noche, precisamente cuando el consumo de los colombianos alcanza su pico máximo entre las 6:00 de la tarde y las 9:00 de la noche.
La asfixia tributaria que amenaza la seguridad energética
Lo que debería ser una estrategia de seguridad nacional enfrenta un obstáculo inesperado: los productores de carbón, encargados de suministrar el mineral que evitaría un apagón generalizado, enfrentan una carga impositiva que amenaza con paralizar las minas justo cuando el sistema eléctrico más las necesita.
"El carbón sigue siendo el seguro energético al que el mundo siempre vuelve en épocas de crisis y es el que garantiza que Colombia no se apague", aseguró Carlos Cante, presidente ejecutivo de Fenalcarbón, quien alertó sobre el impacto de las medidas gubernamentales.
Las empresas del sector han tenido que asumir:
- Una sobretasa de renta de hasta el 15%
- Un impuesto a la venta de carbón del 1%
- Un incremento considerable en el anticipo de renta
- Un impuesto al patrimonio con tarifa del 1,6% para carboneras (tres veces superior a la general)
La capacidad existe, pero las finanzas no aguantan
En Cundinamarca, Boyacá, Norte de Santander y Córdoba existen cerca de 900 títulos de pequeña y mediana minería capaces de suministrar más de un millón de toneladas de carbón al mes, el doble de lo que las térmicas requieren en su punto más alto de generación (450.000 toneladas mensuales).
Las empresas incluso han actuado con previsión, elevando sus inventarios de seguridad a niveles de entre 49 y 70 días de almacenamiento. Sin embargo, esta logística impecable choca con una realidad financiera crítica.
"La pequeña minería está bastante golpeada por las medidas tributarias y administrativas que ha tomado el Gobierno Nacional en contra del sector", explicó Cante, quien reveló que muchas operaciones en Cundinamarca, Boyacá y Norte de Santander se encuentran en fase de acondicionamiento, sin periodo productivo activo.
El fantasma de una nueva reforma y la competencia por el mineral
El anuncio del Gobierno Petro de una nueva reforma tributaria ha puesto al sector en estado de alerta máxima, pues se podrían retomar la sobretasa del 15%, el impuesto del 1% a las ventas de carbón y la no deducibilidad de las regalías.
Además, el carbón no solo es vital para la electricidad. El costo del gas natural importado —disparado por la guerra en Medio Oriente— ha llegado a los 25 dólares por millón de BTU, mientras que el carbón del interior se mantiene entre los 3 y 5 dólares, generando una competencia feroz por el mineral entre térmicas, fábricas y comercializadores internacionales.
Medidas urgentes para evitar el colapso
Tanto Andeg como Fenalcarbón coinciden en que el Gobierno Nacional no debe esperar al momento crítico para actuar. Entre las propuestas urgentes se encuentran:
- Incentivos al ahorro: Ofrecer beneficios a los ciudadanos que reduzcan su consumo de energía de manera oportuna.
- Venta de excedentes: Facilitar que los industriales vendan su energía sobrante al sistema nacional.
- Alivio tributario: Revisar las cargas que están asfixiando la producción de la pequeña minería para garantizar el acopio de mineral.
La paradoja es evidente: mientras el gobierno implementa medidas que dificultan la producción de carbón, este mismo mineral se convierte en la única garantía cierta y segura para evitar un racionamiento eléctrico que afectaría a millones de colombianos ante la llegada del temido "Súper El Niño".



