El aumento del salario mínimo se ha convertido en uno de los temas más sensibles de la campaña presidencial de cara a 2026. En un debate organizado por Mañanas Blu 10:30 y Meridiano Blu, los candidatos vicepresidenciales Juan Daniel Oviedo, Leonardo Huerta y Edna Bonilla discutieron si incrementar con fuerza el salario mínimo realmente beneficia el bolsillo de los colombianos o genera efectos negativos en la economía.
Antecedentes del debate
La discusión surgió a partir del incremento de casi el 24 % decretado por el Gobierno de Gustavo Petro, una decisión que rompió con las fórmulas tradicionales de negociación salarial y que sigue dividiendo opiniones entre economistas, empresarios y sectores políticos.
Postura de Juan Daniel Oviedo
Oviedo cuestionó la manera en que el actual Gobierno tomó la decisión y defendió que el ajuste salarial debe darse dentro de la Comisión Nacional de Concertación de Políticas Salariales y Laborales. Según explicó, la fórmula de Paloma Valencia y Oviedo mantendría el esquema de negociación entre empresarios, sindicatos y Gobierno, en lugar de imponer un incremento por decreto. “El marco de negociación del salario mínimo en la Comisión de Concertación es el marco para buscar una concertación”, afirmó. Además, aseguró que el impacto inflacionario de ese incremento todavía no se ha reflejado completamente y advirtió que las consecuencias económicas suelen sentirse tiempo después. “Hoy se trabaja en el mito de que no va a generar inflación. Pero esperemos a final de año”, señaló durante el debate.
Opinión de Leonardo Huerta
Por su parte, Huerta evitó comprometerse con una cifra específica de aumento salarial, aunque defendió mejores condiciones laborales para los trabajadores. El candidato aseguró que no comparte una visión de confrontación entre empresarios y empleados, y planteó que ambos sectores deben verse como complementarios dentro de la economía. “Creemos en las reivindicaciones sociales, en las mejores condiciones de los trabajadores y en las reformas sociales”, sostuvo. Sin embargo, también insistió en que cualquier incremento debe tener en cuenta la capacidad de las empresas para asumir esos costos sin afectar su viabilidad financiera. “Sin olvidar al empresario para que tenga con qué pagar esos salarios y que su empresa sea viable”, agregó.
Perspectiva de Edna Bonilla
La exsecretaria de Educación de Bogotá coincidió en la importancia de la concertación y respaldó que exista un diálogo entre los diferentes sectores antes de definir el aumento del salario mínimo. Bonilla reconoció que el incremento decretado por el Gobierno puede terminar teniendo efectos inflacionarios, aunque defendió el papel del Banco de la República para controlar esos impactos. “Creo que va a tener un efecto inflacionario, que por eso la importancia del Banco de la República”, afirmó. Pero también llevó el debate hacia otro punto: la informalidad laboral en Colombia. Según explicó, gran parte de los trabajadores del país ni siquiera reciben un salario mínimo formal, por lo que el debate salarial deja por fuera a millones de personas. “La mayoría de este país no gana el salario mínimo”, enfatizó.
Conclusión del debate
El encuentro evidenció las diferentes visiones sobre la política salarial en Colombia, con énfasis en la necesidad de concertación, el control de la inflación y la lucha contra la informalidad. Los candidatos coincidieron en que el tema seguirá siendo central en la campaña electoral.



