Guerra en Oriente Medio amenaza economía colombiana ya presionada por inflación
Guerra en Oriente Medio amenaza economía colombiana

Guerra en Oriente Medio: una amenaza creciente para la economía colombiana

Según declaraciones de Olga Lucía Acosta, miembro del consejo del Banco de la República, la guerra en Oriente Medio constituye una grave amenaza para la economía colombiana, la cual ya enfrentaba serias presiones inflacionarias. En una entrevista desde su oficina en Bogotá, Acosta expresó preocupación por la duración del conflicto, señalando que es difícil imaginar que sea breve, a pesar de los anuncios en contrario.

Impacto en precios y suministros

La economista destacó que Colombia se beneficia menos que en el pasado de los altos precios de la energía, debido a su necesidad de importar gasolina y gas natural. Además, la imposibilidad de que los cargamentos de fertilizantes transiten por el Golfo Pérsico afectará directamente al país. Los precios de los fertilizantes se han disparado desde que la guerra en Irán interrumpió el suministro desde algunas de las mayores plantas del mundo en esa región, lo que amenaza con provocar una inflación en los precios de los alimentos este año.

Respuesta del banco central y presiones inflacionarias

En enero, el Banco de la República elevó su tasa de interés oficial en un punto porcentual completo, hasta el 10,25%, una decisión que sorprendió a los analistas. Acosta afirmó que la magnitud y duración de los aumentos de tasas dependerán de la evolución de los datos económicos. A pesar de que la inflación anual se desaceleró inesperadamente al 5,29% en febrero, esto no indica un retorno rápido a la meta del 3%, con un margen de error de un punto porcentual.

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  • Los analistas prevén que los precios aumenten un 6,3% este año y un 4,8% en 2027.
  • Esto implicaría un sexto y séptimo año consecutivo de superar la meta de inflación.

Desafíos fiscales y crecimiento insostenible

Acosta expresó inquietud por la baja tasa de ahorro del país, que indica fragilidad subyacente. Nuestro crecimiento se debe principalmente al consumo tanto privado como público, afirmó, añadiendo que sin ahorro no puede haber inversión. El gobierno registró un déficit fiscal del 6,4% del PIB el año pasado, con un déficit primario que fue el mayor en 30 años fuera de períodos de crisis.

  1. Este desequilibrio fiscal impulsa la demanda y dificulta la tarea del banco central de frenar la inflación.
  2. Acosta señaló que un déficit primario del 3,5% del PIB es muy grave y que se requerirán varias administraciones para reducirlo.

Presiones políticas y comparaciones internacionales

El presidente Gustavo Petro ha presionado repetidamente al consejo del banco para que recorte las tasas de interés, a pesar de las persistentes presiones inflacionarias. Nombró a Acosta en 2023 y luego se quejó cuando ella se negó a respaldar sus peticiones de flexibilización monetaria. Acosta comparó la situación actual de Colombia con la experiencia reciente de Brasil, donde el banco central elevó drásticamente las tasas en 2024-2025 para frenar la inflación y comenzó a reducirlas este mes.

En resumen, la guerra en Oriente Medio añade un nuevo factor de riesgo a una economía colombiana ya desafiada por la inflación, los déficits fiscales y las presiones políticas, requiriendo una gestión cuidadosa y coordinada para evitar mayores desequilibrios.

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