Exdirector de la Dian cuestiona impuestos de emergencia económica y propone combatir evasión fiscal
La declaratoria de emergencia económica para atender los efectos de la ola invernal ha reabierto el debate fiscal en Colombia, poniendo en evidencia las limitaciones de la caja del Gobierno para responder a imprevistos sin recurrir a nuevos impuestos o mayor endeudamiento, ante la ausencia de ahorros significativos.
Advertencias sobre el impacto económico
Para Jairo Orlando Villabona, exdirector de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), el Gobierno enfrenta un problema real de recursos y "no tiene muchas alternativas" inmediatas. Sin embargo, el experto advierte que las medidas adoptadas podrían no ser las más convenientes desde el punto de vista estructural para la economía del país.
Villabona reconoce la urgencia fiscal, pero sostiene que los recursos necesarios para atender las emergencias climáticas podrían haberse obtenido por otros medios, evitando la creación de tributos extraordinarios que, en su opinión, "en el mediano y largo plazo pueden generar más daño para la economía".
El impuesto al patrimonio: herramienta potente con efectos colaterales
El exdirector de la Dian analizó específicamente el impuesto temporal al patrimonio creado mediante el Decreto 0173 de 2026, señalando que se trata del tributo que "más ingresos le genere al Estado". Según sus cálculos, este impuesto podría cubrir "todas las contingencias climáticas y sobran varios billones", convirtiéndolo en una herramienta potente para cerrar el faltante fiscal.
No obstante, Villabona plantea serias advertencias sobre los efectos colaterales:
- Podría reducir la demanda de crédito si las entidades financieras trasladan el impacto a las tasas de interés
- Frenaría decisiones de inversión y, en consecuencia, el crecimiento económico
- Disminuiría los incentivos para invertir o capitalizar empresas
- Afectaría la dinámica empresarial y la estructura financiera del sector productivo
"A nivel internacional es excepcional el impuesto al patrimonio para las empresas, por las consecuencias negativas que suele acarrear", recordó el experto, enfatizando que la preocupación no es únicamente el recaudo inmediato, sino la señal que envía a los inversionistas.
Alternativas estructurales: gasto tributario y combate a la evasión
Más allá de la coyuntura, Villabona puso el foco en lo que considera problemas estructurales del sistema tributario colombiano. En primer lugar, sugirió que el Gobierno debió evaluar en una relación beneficio-costo el llamado "gasto tributario", conformado por:
- Rentas exentas
- Ingresos no gravados
- Descuentos tributarios
- Deducciones especiales
Estos beneficios, según el exdirector, representan más de $130 billones anuales, una cifra que abre espacio para ajustes sin necesidad de crear tributos extraordinarios.
En segundo lugar, insistió en que el control contra la evasión fiscal debería ser una prioridad absoluta. Según sus cálculos, la evasión alcanza "cerca de $100 billones al año", recursos que podrían aliviar significativamente el déficit fiscal si se fortalecen los mecanismos de fiscalización y se endurecen las sanciones.
Villabona calificó como "inconcebible" que no se hayan aprobado medidas como el IVA a los juegos de suerte y azar electrónicos o penas más severas para los evasores de impuestos, considerando el volumen de recursos que se pierden anualmente.
Reconocimiento de la urgencia y advertencias adicionales
A pesar de sus críticas, el exdirector admite que "el tiempo apremia" y que la emergencia climática exige respuestas inmediatas. Reconoció que sí "es necesaria una medida inmediata" para atender la crisis derivada de las lluvias, especialmente en regiones como Córdoba, aunque dejó abierta la pregunta de fondo sobre si los impuestos escogidos eran los más indicados para ese propósito.
Villabona fue más allá en sus advertencias, señalando que el acceso al crédito ya es restringido para los sectores de menores ingresos y que obligar a los bancos a destinar parte de sus recursos a préstamos a tasas bajas podría encarecer otras líneas de financiación. Esto afectaría decisiones económicas fundamentales como:
- La adquisición de vivienda
- Compra de vehículos
- Desarrollo de proyectos empresariales
Finalmente, sobre el aporte adicional del 2% a las generadoras eléctricas, consideró que se trata de una "medida de última instancia" para enfrentar las consecuencias de la crisis climática, recordando que el Gobierno parte de la premisa de que las empresas que operan en las zonas afectadas deben contribuir a solucionar los inconvenientes causados allí.
El debate fiscal continúa abierto mientras el Gobierno espera recaudar cerca de $8 billones con las medidas de emergencia económica, en un contexto donde expertos como Villabona insisten en que existen alternativas menos lesivas para la economía a largo plazo.
