S&P rebaja calificación crediticia de Colombia por déficits fiscales persistentes y alta deuda
S&P baja calificación de Colombia por déficits fiscales y deuda

S&P rebaja calificación crediticia de Colombia por desequilibrios fiscales y advierte déficits elevados

La agencia Standard & Poor's ha rebajado la calificación crediticia de Colombia a largo plazo en moneda extranjera de 'BB' a 'BB-', citando desequilibrios fiscales persistentes y una carga de deuda en aumento. Esta decisión, anunciada el 8 de abril de 2026, refleja un deterioro en la capacidad del país para ajustar sus finanzas públicas, en un contexto de déficits elevados y menor previsibilidad en la política fiscal.

Déficit fiscal elevado y política menos predecible explican la rebaja

Según el informe de S&P, "prevemos que Colombia registre déficits fiscales elevados de forma constante durante los próximos años", una condición que limita la flexibilidad fiscal y presiona el perfil crediticio. El desbalance se atribuye al alto gasto público, ingresos por debajo de lo esperado y dificultades para avanzar en reformas tributarias.

La agencia también destaca que la política fiscal se ha vuelto menos predecible, mencionando la suspensión de la regla fiscal como un factor que debilita la credibilidad institucional. Además, los presupuestos recientes se han basado en ingresos de reformas que no fueron aprobadas por el Congreso.

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Aumento de deuda y costo de intereses presionan las finanzas públicas

El deterioro fiscal se evidencia en la trayectoria de la deuda pública. S&P proyecta que la deuda neta alcanzará cerca del 66% del PIB en 2029, desde el 60,4% en 2025, debido a déficits persistentes, depreciación de la moneda e indexación de la deuda.

El costo de financiar esta deuda también se ha elevado, con la carga de intereses estimada en un promedio del 12,3% de los ingresos del gobierno entre 2026 y 2029, reduciendo el margen para inversión o programas sociales. El uso de deuda a corto plazo podría aumentar la vulnerabilidad ante cambios en tasas de interés.

Crecimiento moderado e inflación alta condicionan el ajuste fiscal

En el frente macroeconómico, S&P proyecta un crecimiento del PIB del 2,5% en 2026, ligeramente inferior al 2,6% de 2025. Aunque el consumo impulsa la actividad, la inversión se mantiene rezagada, limitando el potencial de expansión.

La inflación continuará por encima del rango objetivo del banco central durante varios años, con un promedio esperado del 5,9% en 2026 y un retorno al rango meta hacia 2029. Factores como el aumento del salario mínimo y déficits fiscales contribuyen a las presiones inflacionarias.

S&P mantiene una perspectiva estable, considerando que el Gobierno podría reducir gradualmente el déficit fiscal. Sin embargo, advierte que una mayor desviación fiscal, aumento de deuda externa o debilitamiento de la credibilidad del banco central podrían derivar en nuevas rebajas.

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