Grupo Aval define tres mandamientos esenciales para el financiamiento del sector energético colombiano
En el marco del Congreso Naturgás 2026, líderes del sector bancario, organismos multilaterales y consultores internacionales coincidieron en que la incertidumbre regulatoria y las deficiencias en la estructuración de proyectos representan los principales obstáculos para el financiamiento en Colombia. María Lorena Gutiérrez, presidenta de Grupo Aval, expuso los tres criterios fundamentales que la banca prioriza al evaluar el financiamiento de infraestructura energética, advirtiendo sobre los riesgos que enfrenta el país.
Los tres pilares del crédito según Grupo Aval
Gutiérrez detalló que el primer factor es la claridad sobre los ingresos, los cuales deben ser estables y predecibles. En el caso de las energías renovables, destacó que la disciplina financiera depende de la sostenibilidad del flujo de caja, garantizada mediante contratos de suministro a largo plazo o ingresos regulares.
La segunda condición indispensable es la calidad de los promotores o sponsors. La presidenta de Grupo Aval subrayó que la solidez debe ser tanto financiera como técnica, expresando preocupación por los emprendimientos grandes de gas natural, como las regasificadoras. "Hay que definir qué proyectos debe tener el país y cuáles son las personas que están detrás, tanto en su solidez financiera como técnica", afirmó.
Finalmente, la estructura de riesgos es determinante. Gutiérrez advirtió sobre el impacto negativo de los retrasos en la ejecución por consultas previas y licencias ambientales. Sugirió que el país avance hacia un modelo donde los proyectos cuenten con estos trámites cerrados al momento de su adjudicación, ya que los bancos suelen comprometer recursos durante años sin avances reales.
Impacto de la regulación y el entorno macroeconómico
La presidenta de Grupo Aval enfatizó que los cambios regulatorios recientes han aumentado la incertidumbre, afectando la inversión y el financiamiento del sector. "Lo peor para la inversión privada y el financiamiento es el cambio de reglas y la inseguridad jurídica", afirmó. Además, señaló que las altas tasas de interés actuales limitan el interés del sector privado para acceder a créditos, por lo que sugirió buscar alternativas de financiación combinadas.
Pablo Angelelli, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Colombia, coincidió en la necesidad de trabajar en la certidumbre financiera y fortalecer la robustez de las empresas del sector. Angelelli planteó la necesidad de robustecer la oferta de energía eléctrica mediante subastas de largo plazo, expansión de líneas de transmisión y sistemas de almacenamiento.
Desde el punto de vista fiscal, el experto del BID recomendó una revisión de los esquemas de subsidios para focalizarlos mejor, liberando espacio fiscal que actúe como catalizador de la inversión privada. "Es importante pensar en la eficiencia del gasto a futuro", aseguró.
Desafíos en la estructuración de proyectos
Esteban Kiper, consultor de energía de Olacde, apuntó que el desafío más grande reside en la estructuración de los proyectos de transmisión, los cuales funcionan como habilitadores para el desarrollo de energías renovables y gas natural. Kiper resaltó que el licenciamiento sigue siendo un reto regional y que la articulación exitosa entre transmisión y generación es vital para garantizar la seguridad energética.
Según el experto, este equilibrio no solo asegura la disponibilidad del servicio, sino que permite reducir los costos de la energía para los consumidores finales. Gutiérrez concluyó con una advertencia contundente: "el susto del apagón puede pasar y eso sería un golpe grandísimo para la economía", subrayando la urgencia de abordar estos obstáculos para evitar crisis energéticas en Colombia.



