Gobernador de la FED impulsa transformación histórica en operaciones del banco central
En un momento crucial de transición institucional, el gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, ha planteado una reestructuración profunda de las operaciones del banco central estadounidense que podría conducir a recortes de personal superiores al 10% en determinadas áreas. Estas declaraciones se producen mientras Jerome Powell concluye su mandato como presidente y Kevin Warsh, nominado por Donald Trump, defiende cambios radicales durante su proceso de confirmación en el Senado.
Centralización versus modelo de consenso regional
Waller argumentó en un discurso preparado para la Brookings Institution en Washington que las funciones esenciales del banco central deben centralizarse a nivel de sistema, alejándose del actual modelo de toma de decisiones basado en consenso entre los 12 bancos de reserva regionales. "Las decisiones sobre administración de recursos humanos, arquitectura de TI, estrategia de adquisiciones y estándares de instalaciones deben tomarse a nivel de sistema y no distrito por distrito", declaró el gobernador.
El funcionario, quien preside un comité que supervisa asuntos en las sedes regionales, enfatizó que este cambio requiere "no solo delegación de autoridad, sino un cambio real que se aleje de la toma de decisiones operativas basada en el consenso".
Dos modelos de transformación operativa
Waller presentó dos posibles enfoques para racionalizar las operaciones de la Reserva Federal:
- Modelo de liderazgo único: Un solo líder gestionaría cada función de apoyo principal para todo el sistema, manteniendo prácticamente intacta la infraestructura física de los bancos regionales.
- Modelo de consolidación física: Incorporaría la concentración de funciones que no requieren presencia local en un número reducido de centros de operaciones ubicados en ciudades con menores costos o ventajas comparativas en mano de obra cualificada.
"Hay que decirlo claramente: la primera opción es un punto intermedio, no el destino final. Es probable que los beneficios completos —en términos de costes, resiliencia, ciberseguridad y talento— solo se materialicen con el segundo enfoque", afirmó Waller, reconociendo que esto podría llevar a "menores niveles de empleo en el futuro" para los bancos centrales.
Impacto en el empleo y relocalización estratégica
Durante una sesión de preguntas y respuestas, Waller detalló que trasladar operaciones fuera de ciudades con altos costos como Nueva York y San Francisco podría generar ahorros significativos para los contribuyentes mientras se obtiene el mismo producto con salarios más bajos. Esta estrategia se alinea con la iniciativa anunciada el año pasado por Jerome Powell para reducir la plantilla de la Reserva Federal en un 10% durante los próximos años, proceso que según Waller está funcionando "extremadamente bien" en los bancos de reserva.
Justificación económica y tecnológica
El gobernador fundamentó la necesidad de cambios argumentando que la economía y el sistema bancario han perdido su carácter regional con el tiempo, al igual que varias responsabilidades de los bancos de reserva. Además, señaló los avances tecnológicos potencialmente disruptivos, particularmente en inteligencia artificial, que exigen mayor agilidad institucional.
"El ritmo del cambio tecnológico actual implica que la Reserva Federal no tiene tiempo para reflexionar sobre los cambios", declaró Waller. "Si queremos aprovechar esta ola y no vernos arrastrados por ella, necesitamos mayor agilidad para optimizar la eficiencia y gestionar los riesgos, como la ciberseguridad y la incorporación de la IA a nuestros procesos".
Esta propuesta de reestructuración marca un punto de inflexión histórico para la Reserva Federal, coincidiendo con un periodo de transición en su liderazgo y en medio de crecientes presiones para modernizar las operaciones del banco central más influyente del mundo.



