La producción industrial en Colombia experimentó en abril su primera caída en más de un año, según el Índice de Gestión de Compras (PMI) del sector industrial elaborado por Davivienda y S&P Global. Este indicador, que se mantuvo en terreno positivo con 50,8 puntos, refleja una desaceleración significativa frente a los 51,4 puntos registrados en marzo, marcando el ritmo de crecimiento más débil en tres meses. La combinación de altos costos de insumos y una demanda menos dinámica ha generado un cambio en el comportamiento del sector al inicio del segundo trimestre.
Costos de insumos presionan la producción industrial
Uno de los factores clave detrás de esta caída es el aumento sostenido en los costos de los insumos. El informe revela que la inflación de los precios de los insumos se aceleró hasta su nivel más alto en más de tres años, impulsada por el encarecimiento de productos como químicos, hidrocarburos, plásticos, caucho y textiles. Este incremento ha obligado a las empresas a ajustar sus operaciones para proteger sus márgenes. En respuesta, los precios de venta también aumentaron por cuarto mes consecutivo, registrando una de las tasas más elevadas desde finales de 2022. Sin embargo, el traslado de estos costos al consumidor ha afectado la demanda, limitando el crecimiento de nuevos pedidos.
Menor demanda y ajuste en pedidos marcan el ritmo del sector
El informe también señala que los nuevos pedidos crecieron por décimo tercer mes consecutivo, pero a un ritmo marginal, uno de los más débiles del período reciente. Las empresas atribuyen esta moderación a la menor dinámica de las ventas y a la pérdida de interés de los clientes frente al aumento de precios. En este contexto, las compañías han adoptado una postura más cautelosa: las compras de insumos se redujeron por primera vez en tres meses, mientras que los inventarios cayeron de forma significativa, registrando su descenso más rápido en más de dos años y medio. Esto evidencia un ajuste en la estrategia empresarial ante un entorno de mayor incertidumbre.
Además, los industriales reportaron dificultades en el abastecimiento de materias primas. Los plazos de entrega de proveedores se ampliaron a su nivel más alto en seis meses, debido a factores como bloqueos, congestión vial y problemas en aduanas, lo que añade presión adicional sobre la operación del sector.
Confianza empresarial cae y anticipa un entorno más desafiante
A pesar de este contexto, el empleo en la industria mostró un crecimiento moderado, impulsado principalmente por contratos a término fijo. Sin embargo, este avance no fue suficiente para compensar el deterioro en las expectativas empresariales, que cayeron a su nivel más bajo en casi dos años. Silvia Juliana Mera Gamboa, investigadora senior del Grupo Bolívar de Davivienda, señaló que los resultados de abril muestran que la industria continúa expandiéndose, pero mantiene la tendencia de desaceleración observada desde inicio del año, en un contexto de crecientes costos de insumos y menor demanda. La analista destacó que, aunque la creación de empleo refleja cierta capacidad de adaptación, el entorno sigue marcado por la incertidumbre económica y política, lo que condiciona las decisiones de inversión y producción en el sector.
Estos resultados configuran un panorama en el que la industria colombiana mantiene una expansión técnica, pero enfrenta señales claras de enfriamiento. La combinación de costos elevados, menor demanda y menor confianza empresarial sugiere que el sector podría continuar ajustando su actividad en los próximos meses, en línea con las condiciones del entorno económico.



