Contraloría General advierte sobre grave desabastecimiento energético en Colombia
En un informe revelador presentado este jueves 19 de marzo de 2026, la Contraloría General de la República, bajo el liderazgo de Carlos Hernán Rodríguez, ha emitido una alerta contundente sobre la situación crítica de desabastecimiento de energéticos que enfrenta el país. La entidad de control ha documentado un preocupante incremento en las importaciones tanto de gas natural como de gasolina, poniendo en riesgo la soberanía energética nacional.
Datos alarmantes sobre producción y reservas
Según las cifras oficiales presentadas en el documento, durante el año 2024 solamente se comercializó el 67% del gas extraído en territorio colombiano. Esta situación sin precedentes obligó al país a recurrir por primera vez a la importación de gas natural licuado para cubrir la demanda interna. El panorama se agrava con la disminución sostenida de las reservas probadas, que ha reducido el horizonte de autosuficiencia a apenas 5,9 años para gas y 7,2 años para petróleo.
Proyectos pendientes y riesgos inminentes
La Contraloría ha destacado con especial preocupación la no adjudicación de proyectos de regasificación, particularmente en la región del Pacífico, así como la ausencia de redundancias en el sistema de transporte energético. Estas falencias incrementan sustancialmente el riesgo de desatención de la demanda a partir de 2026, afectando principalmente a las regiones del interior del país.
Entre las soluciones urgentes que plantea el informe se encuentran:
- Importación de energéticos por el puerto de Buenaventura
- Desarrollo de opciones logísticas en La Guajira y Coveñas
- Fortalecimiento inmediato de la infraestructura de almacenamiento
Dependencia creciente de importaciones de gasolina
El documento revela que casi el 40% de la demanda interna de gasolina motor se abastece actualmente a través de mercados internacionales. Esta realidad, según la Contraloría, demuestra que la eliminación de subsidios a combustibles se ha convertido en una necesidad imperante, especialmente ahora que Colombia ya no produce todo lo que consume internamente.
Brezas de acceso y desigualdades territoriales
El informe también destaca problemas estructurales en el sector energético:
- Más de 1,3 millones de viviendas carecen aún de servicio energético
- Se requieren inversiones superiores a $32 billones para cerrar estas brechas
- Persisten marcadas desigualdades territoriales en los indicadores de continuidad del servicio
La Contraloría cuestiona severamente la falta de articulación en la planeación energética nacional, señalando que mientras se amplía la cobertura, no se garantiza el abastecimiento continuo, lo que podría generar:
- Racionamientos programados
- Alzas significativas en los precios
- Mayores niveles de inequidad social
Transición energética y resiliencia del sistema
Finalmente, el informe advierte que la transición hacia energías renovables debe ir acompañada de un fortalecimiento sustancial de la resiliencia del sistema energético nacional. Aunque se proyecta que las energías limpias alcancen un tercio de la generación total para el año 2030, este objetivo depende críticamente de:
- La culminación exitosa de proyectos como Hidroituango
- El fortalecimiento de los sistemas de almacenamiento de energía
- El ajuste de la meta actual de 1.500 MW de almacenamiento para responder a la creciente incorporación de fuentes renovables
La Contraloría General concluye que se requieren medidas inmediatas y coordinadas entre todas las entidades del sector energético para evitar una crisis de abastecimiento que afectaría gravemente la economía y la calidad de vida de los colombianos.



