Línea Colectora operará antes de agosto y destrabará energía renovable de La Guajira
La línea de transmisión Colectora entrará en operación antes del mes de agosto, según confirmó el ministro de Minas y Energía, marcando un avance crucial para conectar la generación de energía renovable de La Guajira con el resto del país. Esta infraestructura, concebida hace casi una década, permitirá evacuar electricidad de proyectos eólicos y solares hacia el Sistema Interconectado Nacional, superando años de retrasos y dificultades territoriales.
Una autopista eléctrica para la transición energética
El proyecto se consolida como una pieza central del sistema eléctrico colombiano, no por su capacidad de generación, sino por su función de transporte. Colectora operará como un nodo de conexión que recibe energía de múltiples fuentes, eleva su tensión a niveles de 500 kilovoltios y la inyecta a la red nacional. Sin esta infraestructura, la generación renovable de La Guajira no tendría cómo llegar a los centros de consumo.
La iniciativa fue concebida por la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) a mediados de la década pasada, cuando se identificó el potencial de generación eólica y solar en La Guajira y la ausencia de redes capaces de integrarlo al sistema eléctrico. Hasta ese momento, el departamento contaba únicamente con redes orientadas a la demanda local.
Retrasos y reconfiguración de proyectos
El desarrollo de Colectora estuvo marcado por un proceso prolongado antes de iniciar su construcción. Durante más de cinco años se adelantaron actividades de consultas previas, estudios ambientales, gestión predial, diseños técnicos y adquisición de suministros. Las demoras respondieron principalmente a factores externos al desarrollador, relacionados con la complejidad social y territorial de La Guajira.
"El reto principal era poder avanzar en una ingeniería de detalle que dependía de ingresar al territorio y tener el aval de las comunidades", explicó Carlos Gómez, coordinador de líneas de Enlaza, filial del Grupo Energía Bogotá (GEB) que ejecuta el proyecto.
Este contexto también impactó a los proyectos de generación que estaban llamados a conectarse a la red. Inicialmente, Colectora fue diseñada para transportar la energía de siete grandes parques eólicos. Sin embargo, varios de estos proyectos enfrentaron bloqueos, dificultades en consultas previas y condiciones jurídicas complejas que llevaron a su suspensión o abandono.
Capacidad transformadora del sistema
Con la confirmación de que Colectora entrará en operación antes de agosto, el proyecto adquiere una nueva dimensión dentro del sistema energético. La infraestructura permitirá conectar cerca de veinte proyectos de generación renovable que buscan integrarse al sistema, incluyendo al menos siete parques eólicos en construcción que suman una capacidad aproximada de 1.050 megavatios.
Este volumen representa cerca del 10% de la demanda de energía eléctrica del país, según datos del GEB, transformando significativamente la matriz energética colombiana. Tradicionalmente, el sistema eléctrico ha dependido de grandes centrales hidroeléctricas con tiempos de desarrollo entre cinco y diez años, mientras que los proyectos renovables tienen ciclos de ejecución más cortos, de entre dos y tres años.
Este cambio fue impulsado por la Ley 1715 de 2014, que promovió la integración de energías renovables no convencionales mediante incentivos tributarios. Sin embargo, la expansión de estos proyectos puso en evidencia la necesidad de redes de transmisión robustas que permitieran su conexión efectiva al sistema.
Perspectivas futuras
A pesar de los retrasos iniciales, el panorama ha cambiado con el paso del tiempo. Algunos proyectos fueron retomados y nuevos actores comenzaron a participar, especialmente en el segmento solar. Incluso se evidenció interés de empresas como Ecopetrol en reactivar iniciativas que habían sido suspendidas.
Con la línea en funcionamiento, el sistema contará entonces con una capacidad adicional para integrar fuentes renovables, en un momento en que el país busca ampliar su oferta energética y reducir riesgos asociados a la variabilidad de otras fuentes de generación. La pregunta inicial sobre si habrá energía para transportar parece encontrar respuesta en el creciente interés de desarrolladores y la diversificación de proyectos en la región.
Colectora se convertirá así en un elemento central para garantizar que la energía generada en La Guajira no quede aislada, habilitando la evacuación de electricidad hacia el interior del país en un escenario de creciente demanda y diversificación de la matriz energética colombiana.



