USO eleva presión y amenaza con movilización nacional si no remueven a Ricardo Roa de Ecopetrol
La Unión Sindical Obrera (USO) ha intensificado significativamente su postura frente a la continuidad de Ricardo Roa en la presidencia de Ecopetrol, advirtiendo explícitamente que no descarta convocar una huelga nacional si sus demandas no son atendidas. Esta firme advertencia se produce en medio del proceso judicial que enfrenta el directivo, imputado por la Fiscalía General de la Nación, y que según el sindicato amenaza la estabilidad operativa de la principal empresa petrolera del país.
Imputación por tráfico de influencias
El pasado 11 de marzo, la Fiscalía imputó formalmente a Ricardo Roa por el delito de tráfico de influencias, relacionado específicamente con la compra de un apartamento en el norte de Bogotá y posteriores contratos que habrían beneficiado a Juan Guillermo Mancera, vendedor del inmueble. El presidente de Ecopetrol no aceptó los cargos en ese momento, generando un escenario de incertidumbre jurídica que ahora se traslada al ámbito laboral y corporativo.
Posición firme del sindicato
Martín Ravelo, presidente de la USO, ha sido categórico en sus declaraciones: "La Unión Sindical Obrera ha priorizado siempre el mecanismo de negociación. Sin embargo, no hemos descartado la movilización como herramienta para defender los intereses de los trabajadores. Si no se atienden nuestras propuestas, podríamos convocarla a nivel nacional".
El dirigente sindical reiteró que la organización exige la salida inmediata de Roa del cargo, argumentando que los procesos judiciales en su contra podrían afectar negativamente el funcionamiento de la empresa estatal. La USO representa aproximadamente a 25.000 de los 87.000 trabajadores y contratistas de Ecopetrol, lo que significa que cerca de un tercio de la fuerza laboral podría verse involucrada en cualquier acción de movilización.
Junta Directiva en deliberación
Mientras tanto, la Junta Directiva de Ecopetrol continúa evaluando el futuro del actual presidente, enfrentando presiones tanto internas como externas. Según información conocida por la Unidad Investigativa de EL TIEMPO, los directivos dedicaron más de 10 horas el jueves 19 de marzo a analizar las declaraciones de la Fiscalía y las implicaciones para la empresa.
Hasta el momento, no se ha tomado una decisión definitiva sobre la continuidad de Roa en el cargo, creando un vacío de liderazgo que preocupa tanto a inversionistas como a trabajadores. La dilación en la toma de decisiones ha sido interpretada por la USO como una falta de respuesta a sus legítimas preocupaciones, justificando así la amenaza de medidas de fuerza.
Impacto potencial en la operación petrolera
La posibilidad de una huelga nacional convocada por la USO representa una amenaza significativa para las operaciones de Ecopetrol, empresa que es fundamental para la economía colombiana. Considerando que el sindicato representa a trabajadores en áreas críticas de producción, refinación y distribución, cualquier interrupción laboral podría tener consecuencias inmediatas en:
- La producción diaria de crudo y gas
- El abastecimiento de combustibles a nivel nacional
- Las exportaciones petroleras y los ingresos fiscales
- La confianza de los mercados internacionales
Este escenario de confrontación se desarrolla en un momento particularmente delicado para el sector energético colombiano, que enfrenta desafíos tanto en el ámbito regulatorio como en los mercados globales de hidrocarburos.



