Sesgo por edad 50+ cuesta competitividad a empresas
Sesgo por edad 50+ cuesta competitividad a empresas

En un contexto marcado por la escasez de talento, la presión por la productividad y el envejecimiento acelerado de la población, la contratación de personas mayores de 50 años sigue siendo una conversación incómoda para muchas empresas. Sin embargo, ignorar al talento 50+ no es solo una omisión en términos de inclusión, es una decisión que le está costando competitividad a las organizaciones.

Transformación demográfica global

A nivel global, los mercados laborales están enfrentando una transformación demográfica sin precedentes. En los países de la Ocde, la participación de trabajadores mayores ha aumentado de forma sostenida, impulsada por una mayor esperanza de vida y la necesidad de extender la vida laboral activa. No obstante, diversos estudios evidencian que las personas de más de 50 años enfrentan mayores dificultades para reinsertarse en el mercado laboral, no por falta de capacidades, sino por sesgos persistentes asociados a la edad.

Beneficios del talento sénior

Desde la perspectiva empresarial, este sesgo resulta particularmente costoso. La evidencia muestra que el talento sénior aporta experiencia acumulada, criterio en la toma de decisiones y una mayor estabilidad laboral. A diferencia de otros grupos etarios, los trabajadores 50+ suelen presentar menores tasas de rotación, lo que reduce costos asociados a selección, onboarding y pérdida de conocimiento crítico.

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Realidad en América Latina

América Latina no es ajena a esta realidad. La región está envejeciendo más rápido que cualquier otra en el mundo y, en las próximas décadas, una proporción significativa de su fuerza laboral estará compuesta por personas mayores de 50 años, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Aun así, gran parte de este talento permanece subutilizado o relegado a la informalidad, lo que representa una oportunidad desaprovechada para las empresas que enfrentan brechas de habilidades y liderazgo.

Colombia y el talento 50+

En Colombia, las cifras son elocuentes. Más de un millón de personas mayores de 50 años participan activamente en el mercado laboral solo en Bogotá; sin embargo, las tasas de informalidad siguen siendo altas y las probabilidades de contratación formal disminuyen con la edad, con un impacto aún más marcado en las mujeres. Paradójicamente, muchos de estos profesionales cuentan con trayectorias sólidas, conocimiento sectorial profundo y habilidades relacionales clave para contextos empresariales complejos.

Resistencia a contratar talento 50+

¿Por qué, entonces, persiste la resistencia a contratar talento 50+? Las razones más comunes suelen girar en torno a supuestas dificultades de adaptación tecnológica, menor flexibilidad o altos costos salariales. No obstante, múltiples investigaciones demuestran que estas percepciones responden más a prejuicios que a datos. La adaptabilidad no es una función directa de la edad, sino del aprendizaje continuo y del entorno organizacional que lo promueve.

Desde mi experiencia como consultora en recursos humanos, las empresas que han incorporado profesionales de 50+ de manera intencional reportan beneficios claros: equipos más balanceados, mejores procesos de mentoría intergeneracional y una toma de decisiones más estratégica. Lejos de frenar la innovación, la diversidad generacional la potencia.

Cambio de enfoque necesario

La contratación de talento sénior exige, eso sí, un cambio de enfoque. Implica revisar procesos de selección para eliminar filtros innecesarios, capacitar a los líderes en sesgos inconscientes y diseñar roles que aprovechen la experiencia sin replicar esquemas rígidos del pasado. También requiere liderazgo: la capacidad de tomar decisiones basadas en valor y no en estereotipos.

En un entorno empresarial cada vez más competitivo, excluir talento por edad no es neutral. Es una pérdida directa de productividad, conocimiento y ventaja estratégica. Las organizaciones que entiendan esto a tiempo no solo estarán actuando con mayor responsabilidad social, sino con mayor inteligencia empresarial.

El talento no caduca a los 50. Lo que sí queda obsoleto es seguir tomando decisiones de gestión basadas en prejuicios y no en evidencia.

Sonia Perdomo Andrade es Líder práctica juntas directivas – Heidrick & Struggles y Miembro Women in Connection.

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