Estados Unidos enfrenta escasez de trabajadores por retiro masivo de mano de obra y menor inmigración laboral
El envejecimiento de los baby boomers y la caída migratoria presionan el mercado laboral estadounidense. Un informe de Oxford Economics advierte que la oferta laboral podría tener “casi ningún crecimiento” en los próximos años.
Estados Unidos enfrenta un problema estructural de oferta laboral que podría marcar el ritmo de su economía durante la próxima década. Un informe de Oxford Economics advierte que el envejecimiento de la generación baby boomer y la desaceleración de la inmigración neta están reduciendo el crecimiento de la fuerza laboral. La firma proyecta “casi ningún crecimiento” del mercado de trabajadores en los próximos años.
Baby boomers y menor inmigración frenan la fuerza laboral en EE. UU.
Oxford Economics señala que la desaceleración migratoria ya está afectando directamente el crecimiento de la fuerza laboral y del PIB potencial estadounidense. Al mismo tiempo, la salida de los baby boomers hacia la jubilación sigue presionando la tasa de participación laboral, es decir, la proporción de personas que trabajan o buscan empleo activamente.
El informe proyecta que esa tasa bajará hasta cerca de 61% hacia mediados de la década de 2030. Aunque el movimiento parece pequeño, detrás hay un cambio estructural importante: menos trabajadores disponibles para sostener el crecimiento económico del país. “A medida que los baby boomers salen de la fuerza laboral por envejecimiento, no existe una fuente evidente de trabajadores disponibles que compense el aumento de jubilados y la desaceleración de la inmigración neta”, señala el documento.
La investigación advierte además que el crecimiento de la oferta laboral será nulo hasta 2030, lo que mantendrá las ganancias promedio mensuales de empleo cerca de cero. Bajo ese escenario, cualquier crecimiento sostenido del empleo podría tensionar aún más el mercado laboral estadounidense.
Jóvenes trabajan menos mientras aumenta la educación universitaria
Uno de los cambios más notorios aparece entre los trabajadores jóvenes. Según Oxford Economics, la participación laboral de las personas entre 16 y 24 años ha caído fuertemente desde comienzos de los años 2000. El estudio calcula que hoy existen 3,7 millones menos de trabajadores jóvenes de los que habría si las tasas de participación se hubieran mantenido en los niveles del año 2000.
La principal explicación no es un colapso del empleo juvenil, sino el crecimiento de la educación de tiempo completo. El informe sostiene que más personas están entrando a universidades y programas educativos, mientras menos estudiantes trabajan al mismo tiempo que estudian. Por otra parte, estos expertos plantean que esa tendencia podría convertirse en una ventaja futura, ya que los trabajadores con mayor nivel educativo suelen participar más activamente en el mercado laboral durante el resto de su vida profesional.
Sin embargo, el panorama para graduados recientes también muestra señales de presión. Oxford Economics indica que la tasa de desempleo alcanzó 5,6% en marzo, por encima del desempleo nacional de 4,3%. Además, el subempleo universitario sigue elevado en 41,5%, según cifras citadas de la Reserva Federal de Nueva York. El análisis considera que parte de esa situación responde a un enfriamiento cíclico de las contrataciones, aunque también reconoce que la inteligencia artificial podría alterar oportunidades laborales de inicio de carrera en sectores administrativos y profesionales.
Mujeres y trabajadores mayores sostienen parte del mercado laboral
En medio del envejecimiento poblacional y la menor inmigración, el informe identifica dos grupos que están ayudando a sostener la participación laboral estadounidense: las mujeres y los trabajadores mayores de 55 años. Oxford Economics destaca que la participación laboral femenina llegó a 77,8% en 2025, 1,1 puntos porcentuales más que en el año 2000. Parte de esa mejora se explica por esquemas remotos e híbridos de trabajo, apoyos para cuidado infantil y licencias familiares pagas impulsadas después de la pandemia.
En ese sentido, subraya especialmente el avance entre madres de niños pequeños, quienes registraron uno de los mayores aumentos de participación laboral desde el año 2000 gracias a una mayor flexibilidad laboral. El otro fenómeno relevante ocurre entre trabajadores mayores. La mayor parte del aumento reciente en participación laboral de personas de más de 55 años responde a un retraso en la edad de retiro. Las razones incluyen mejores condiciones de salud, menor peso de trabajos físicamente exigentes, modalidades remotas y cambios en el sistema pensional. También influyen factores financieros y médicos, como el aumento de costos de salud y ajustes en beneficios de retiro.
El reporte, titulado “¿De dónde vendrán los nuevos trabajadores?”, sostiene que la economía estadounidense dependerá cada vez más de la productividad y de herramientas como la inteligencia artificial para mantener un crecimiento potencial del PIB superior al 2%. Una advertencia que llega en un momento en que millones de trabajadores están entrando en edad de retiro y no existe una fuente clara de reemplazo suficiente para cubrir esa salida masiva de mano de obra.



