Desigualdades persistentes en el mercado laboral y político femenino
La conmemoración del mes de las mujeres representa una oportunidad crucial para examinar las realidades, desafíos y logros que definen sus trayectorias en Colombia. Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), las mujeres constituyen el 52% de la población en edad de trabajar, pero su inserción económica continúa siendo inferior a la de los hombres debido a desventajas estructurales que persisten en la sociedad.
Brechas laborales evidenciadas en cifras oficiales
Durante el trimestre octubre-diciembre de 2025, estas disparidades quedaron nuevamente al descubierto. Mientras el 77,2% de los hombres participó activamente en el mercado laboral, solo el 53,1% de las mujeres logró hacerlo. La desigualdad se repite en el ámbito de la ocupación: el 72,5% de los hombres estuvo empleado, en contraste con apenas el 47,8% de las mujeres.
Incluso cuando consiguen participar, las mujeres enfrentan barreras adicionales significativas. La tasa de desempleo femenino alcanzó el 10%, lo que representa cuatro puntos porcentuales por encima de la tasa masculina, evidenciando una clara desventaja en el acceso a oportunidades laborales.
Realidad específica en Cali y su área metropolitana
Cali y su zona metropolitana reflejan esta brecha con particular nitidez. Mientras 74 de cada 100 hombres participan activamente en el mercado laboral, solo 56 de cada 100 mujeres lo hacen. Esta disparidad no responde a falta de voluntad o talento, sino al peso de una estructura social que continúa asignando el cuidado del hogar casi exclusivamente a las mujeres.
La proporción de mujeres dedicadas al trabajo de cuidado no remunerado es cinco veces mayor que la de los hombres, y esta labor consume, en promedio, más de siete horas diarias de su tiempo. Esta carga limita sustancialmente sus oportunidades de empleo, ingresos y autonomía económica.
Representación insuficiente en espacios de poder
En la esfera del poder político y empresarial, los avances siguen siendo claramente insuficientes. Las mujeres ocupan apenas:
- El 20% de las alcaldías y gobernaciones
- El 29% de los escaños en el Congreso de la República
- Aproximadamente el 25% de los altos cargos y juntas directivas en el sector empresarial
Estas cifras, aunque han experimentado mejoras con el tiempo, revelan techos de cristal que continúan siendo difíciles de romper en la práctica.
Liderazgo femenino y vulnerabilidad económica
A pesar de estas barreras estructurales, el liderazgo femenino sostiene a millones de hogares colombianos. En el país, el 55,6% de las familias tiene jefatura femenina, el porcentaje más alto registrado en la historia nacional. Sin embargo, este avance convive con una vulnerabilidad económica persistente.
El ingreso per cápita en hogares liderados por mujeres es aproximadamente un 15% menor que en aquellos encabezados por hombres. Además, más del 43% de estas familias apenas logra cubrir sus gastos básicos, enfrentando condiciones económicas precarias.
Análisis y discusión de datos recientes
Estas cifras preocupantes son analizadas en un informe presentado este mes por el programa ciudadano Cali Cómo Vamos, el Observatorio para la Equidad de las Mujeres y la Fundación WWB Colombia. Los resultados de este estudio serán discutidos en un evento virtual organizado por El País, programado para el miércoles 4 de marzo a las 4:00 p.m.
Más allá de los retos evidentes, esta edición resalta historias inspiradoras de mujeres que, desde distintos ámbitos, trabajan activamente por transformar la ciudad:
- La lucha contra las violencias basadas en género
- La administración pública y la gestión institucional
- La participación política y la incidencia ciudadana
- La cultura y las expresiones artísticas
- Los oficios que construyen lo cotidiano y sostienen la economía local
Estos relatos dan cuenta de avances reales y tangibles, aunque aún insuficientes frente a las metas de equidad trazadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el año 2030.
Llamado a la acción concreta
No basta con reconocer retóricamente el papel fundamental de las mujeres en la sociedad colombiana. Es urgente implementar medidas concretas que permitan:
- Redistribuir equitativamente las responsabilidades del cuidado familiar
- Cerrar definitivamente la brecha salarial entre géneros
- Garantizar el acceso igualitario al crédito, al empleo digno y a la seguridad social
Cali, el Valle del Cauca y Colombia en su conjunto necesitan que la igualdad deje de ser una promesa abstracta y se convierta en una política pública concreta y efectiva. El desarrollo integral del país no es posible mientras la mitad de su población continúe empezando la carrera varios metros atrás, cargando con desventajas históricas y estructurales que limitan su pleno potencial.
