Ascenso laboral: el 63% de empleadores ve falta de habilidades como barrera
Ascenso laboral: falta de habilidades es la principal barrera

Muchos profesionales llegan a un punto incómodo en su carrera: cumplen metas, entregan resultados, conocen su trabajo y aun así no avanzan. La experiencia no basta. Incluso con trayectoria, hay algo que puede convertirse en un ancla para el ascenso: la falta de visión.

El problema estructural del mercado laboral

El problema no es solo individual. También es estructural. El mercado laboral global atraviesa una transformación acelerada. Según el Foro Económico Mundial, el 63 % de los empleadores reconoce que la brecha de habilidades es hoy la principal barrera para transformar sus organizaciones. Además, cerca del 40 % de las capacidades requeridas para los empleos actuales cambiará en los próximos años.

En Colombia, esa tendencia ya se siente. Las empresas no solo buscan conocimiento técnico, sino perfiles capaces de analizar, adaptarse, comunicar y liderar en entornos de cambio constante.

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La ecuación del ascenso

La ecuación es clara: “Hoy ascienden no solo quienes saben hacer las cosas, sino quienes saben manejar sus emociones, pensar estratégicamente y comunicarse para liderar personas”, advierte Mauricio Mendoza, director de CORE School of Management de la Universidad UNAB. Para él, el punto crítico aparece cuando los profesionales deben enfrentar decisiones más complejas. Es ahí donde surgen vacíos que no siempre son evidentes.

Aprender a liderar

El salto de ejecutor a líder no ocurre por inercia. Requiere desarrollar habilidades que rara vez se adquieren en la operación diaria. En ese punto, la formación gerencial cobra sentido y por eso posgrados como la Maestría en Administración de Empresas, de CORE School of Management de la UNAB, responden a ese momento definitivo en que se busca trascender.

El enfoque de esta Maestría no está en especializarse en un solo frente, sino en comprender cómo se articula el negocio en su conjunto, desde las finanzas hasta el mercadeo y la gestión del talento. Para lograrlo, el programa combina formación cuatrimestral, rutas de profundización y una certificación adicional que potencia el perfil del egresado. Las organizaciones pueden “operar con buenos ejecutores, pero solo las empresas más exitosas evolucionan con líderes”, sostiene el director de CORE, quien remata: “quien hace esta maestría ayuda a construir el futuro en las organizaciones o también de su emprendimiento”.

La gran diferencia

El cambio real no está en un título, está en la forma de pensar. El propio mercado lo confirma. El Foro Económico Mundial destaca que habilidades como el pensamiento analítico (69 %), la adaptabilidad (67 %) y el liderazgo (61 %) están entre las más valoradas por las empresas. Invertir en visión gerencial, en ese sentido, deja de ser una opción académica y se convierte en una decisión estratégica. No solo para quien quiere ascender, sino para las organizaciones o emprendedores que necesitan evolucionar. Porque en un entorno donde todo cambia, la ventaja ya no está en hacer más o ser buen ejecutor. Está en decidir mejor.

El costo de no dar ese paso, según Mendoza, también es evidente, pues “a la organización le cuesta generación de valor, crecimiento acelerado, productividad y competitividad”. A nivel personal, el impacto suele traducirse en estancamiento. Si estás en ese punto en el que ejecutar ya no es suficiente, el momento de dar el siguiente paso no siempre espera. Algunas oportunidades de formación, como las que hoy abre CORE en la UNAB, coinciden justamente con ese momento.

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