En un mercado saturado de oferta, ser diferente se ha convertido en una necesidad imperante. Sin embargo, la diferenciación debe ser real y notable, generando beneficios tangibles para todos los involucrados y constituyendo la base del posicionamiento competitivo.
Compromiso con la mejora e innovación
El cambio es constante y ha acortado los ciclos de vida de productos y servicios. Las mejoras y la innovación —no toda mejora es innovación— deben aportar beneficios reales al mercado.
Uso adecuado de la tecnología
La tecnología debe servir para facilitar procesos, no para crear barreras. Es un imperativo actual que, bien utilizada, genera mejoras en todos los aspectos del negocio.
Servicio al cliente actitudinal
El servicio al cliente debe ser una filosofía de vida, basada en la utilidad constante y genuina. No debe ser fingido ni obligatorio, sino una búsqueda permanente de la mejor solución para todos, dentro de la ética y la norma.
Comunicaciones efectivas
Mantener un nivel de comunicación adecuado con clientes y miembros de la organización es vital. Se deben utilizar los medios que permitan implementar un verdadero sistema de relaciones, generando un CRM real basado en decir y hacer.
Según la American Marketing Association, el mercadeo consiste en “crear, comunicar, mantener e intercambiar ofertas de valor por medio de relaciones con todas las partes o stakeholders”.
Planificación con objetivos claros
Las acciones deben fundamentarse en objetivos claros y alcanzables, adaptándose a las circunstancias reales del mercado. La visión de futuro debe garantizar la sostenibilidad y la responsabilidad social, haciendo de la rentabilidad una consecuencia natural.
Cambio y mejora continua
Es necesario cambiar mejorando, sin destruir lo bueno ya construido. Las ofertas tienen un ciclo de vida, por lo que se debe mantener contacto con el mercado para saber cuándo y cómo modificarlas.
Respeto por los precios
Las guerras de precios deben evitarse, pues solo generan beneficios temporales y pueden llevar a la desaparición de organizaciones. La competitividad real requiere niveles de rentabilidad sostenibles.
Canales de distribución eficientes
Establecer canales que faciliten la adquisición de lo ofrecido, siendo estimuladores de acción, atractivos y verdaderamente útiles para el mercado.
Sistemas de información de doble vía
Generar confianza y bases para la toma de decisiones mediante sistemas de información que permitan una investigación permanente, con la participación activa de todos, incluidos proveedores y clientes.



