La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene su atención sobre los efectos de los alimentos ultraprocesados en la salud y ha anunciado la creación de un grupo de expertos para desarrollar directrices globales sobre su consumo. Diversos estudios científicos han relacionado estos productos con obesidad, enfermedades cardiovasculares, inflamación crónica y daños en órganos como los riñones y el intestino.
¿Qué son los alimentos ultraprocesados?
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos define a los alimentos ultraprocesados como productos agrícolas que han sido modificados de su estado original mediante procesos industriales. Entre ellos se encuentran refrescos, botanas empaquetadas, salchichas y productos con altos niveles de sodio, azúcares y grasas añadidas.
1. Aumento de peso y acumulación de grasa
Un estudio publicado en la revista Cell Metabolism y citado por Harvard Health encontró que personas sometidas a una dieta rica en ultraprocesados aumentaron alrededor de un kilo de grasa corporal, aun cuando consumían cantidades similares de calorías, proteínas y carbohidratos que quienes seguían una alimentación basada en productos no procesados.
2. Mayor riesgo cardiovascular
Investigaciones publicadas en Nutrition and Metabolism analizaron a más de 6 mil adultos canadienses y detectaron que quienes consumían más alimentos ultraprocesados presentaban niveles más altos de presión arterial y triglicéridos. Los expertos relacionan estos efectos con el exceso de sodio, azúcares ocultos y grasas saturadas presentes en estos productos.
3. Inflamación crónica en el organismo
El mismo análisis canadiense identificó niveles elevados de proteína C reactiva entre quienes consumían más ultraprocesados. Este marcador está asociado con inflamación generalizada en el cuerpo, condición vinculada con enfermedades como diabetes, cáncer colorrectal y trastornos neurodegenerativos.
4. Daño progresivo a los riñones
Estudios recientes han relacionado las dietas ultraprocesadas con un mayor riesgo de enfermedad renal crónica. Especialistas señalan que los aditivos de fósforo y la alta carga ácida de estos alimentos generan un esfuerzo constante en los riñones. Además, las alteraciones en la microbiota intestinal pueden favorecer la producción de toxinas que dañan el tejido renal.
5. Alteraciones en la salud intestinal
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer investiga la relación entre los aditivos y emulsionantes presentes en los ultraprocesados y el aumento del riesgo de enfermedades inflamatorias intestinales, como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Estos ingredientes pueden modificar el equilibrio de la flora bacteriana intestinal.
Especialistas en nutrición recomiendan priorizar alimentos frescos y mínimamente procesados para reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con la alimentación y mantener una dieta equilibrada.



