El sector inmobiliario colombiano registra histórico crecimiento en 2025
El mercado inmobiliario en Colombia experimentó durante 2025 uno de sus repuntes más significativos de la última década, alcanzando una movilización financiera de 51,2 billones de pesos y un crecimiento real del 31,5 por ciento. Este notable avance estuvo acompañado por un incremento sustancial en la comercialización de viviendas y por transformaciones estructurales profundas en el sector, según el más reciente informe conjunto de Ciencuadras.com y El Libertador.
Comercialización récord y cambios en las dinámicas del mercado
El balance del año revela que se comercializaron 150.957 viviendas, lo que representa un incremento del 21,5 por ciento en comparación con 2024. Paralelamente, el mercado evidenció una transformación notable en sus dinámicas fundamentales, con un mayor protagonismo de la vivienda No VIS y un fortalecimiento considerable del segmento de propiedades usadas, como respuesta directa a la menor oferta disponible de proyectos nuevos.
"El 2025 demostró la resiliencia del comprador colombiano. Logramos una cifra histórica de inversión de 51,2 billones, señal de que la vivienda nueva, especialmente en el segmento No VIS, volvió a ser el activo preferido por su valorización y seguridad", afirmó Mauricio Torres Romero, gerente de Ciencuadras.com.
Repunte de la vivienda No VIS y reducción crítica del inventario
Uno de los cambios más relevantes durante 2025 fue el comportamiento excepcional de la vivienda de interés no social (No VIS), que registró un crecimiento del 29,5 por ciento frente al año anterior. La estabilización gradual de las tasas de interés contribuyó significativamente a que los hogares colombianos retomaran decisiones de compra importantes, especialmente en segmentos orientados a mejorar sus condiciones habitacionales o realizar inversiones estratégicas.
Sin embargo, el informe advierte con preocupación que el mercado enfrenta una presión creciente debido a la reducción constante del inventario disponible. Mientras las ventas aumentaron considerablemente, el stock de vivienda disponible experimentó una caída del 3,7 por ciento, situación que se explica porque los lanzamientos de nuevos proyectos, que sumaron 144.254 unidades, no lograron compensar adecuadamente el volumen de unidades comercializadas durante el mismo período.
"Para 2026, el mensaje es claro: quien encuentre un inmueble listo para entrega tiene un tesoro, pues la oferta nueva está tardando en reponerse frente a una demanda que no para de crecer", señaló Torres Romero con énfasis.
Factor de costos y su impacto en la vivienda VIS
A este panorama complejo se suma un factor de costo adicional que preocupa a los analistas. El incremento del 23 por ciento en el salario mínimo nacional impacta directamente el valor de la vivienda de interés social (VIS), que está indexada a este indicador económico fundamental. Esta situación podría encarecer sustancialmente estas unidades habitacionales y afectar negativamente el cierre financiero de los compradores durante 2026.
El arriendo consolida su posición dominante en el mercado
El informe también evidencia un cambio histórico en la estructura del mercado inmobiliario colombiano. Por primera vez en la historia del país, el número de hogares en arriendo supera al de propietarios, alcanzando 7,3 millones frente a 7,1 millones respectivamente.
Este segmento ya moviliza cerca de 60 billones de pesos anuales y se consolida definitivamente como un componente central del sector inmobiliario nacional. A diferencia de otros indicadores económicos, los precios de los arriendos han mantenido una dinámica relativamente más estable, con un aumento moderado del 4,68 por ciento, cifra que se ubica por debajo de la inflación del 5,10 por ciento registrada durante el mismo período.
"Lo más interesante para el inversionista es que, a pesar de los retos económicos, el incremento de los arriendos se mantuvo por debajo de la inflación, lo que garantiza la sostenibilidad de los contratos y una rotación de inquilinos mucho más eficiente para 2026", indicó Torres Romero con optimismo.
Crecimiento diferenciado por regiones y ciudades
El comportamiento del mercado inmobiliario no fue homogéneo en todo el territorio nacional. Algunas ciudades, especialmente aquellas con vocación turística y las consideradas intermedias, registraron niveles de valorización significativamente mayores durante 2025.
Cartagena de Indias lideró el crecimiento en vivienda usada con una valorización impresionante del 15,7 por ciento, impulsada principalmente por el auge continuo de las rentas cortas y el turismo. Pereira reportó un incremento sustancial del 12,9 por ciento, asociado directamente a fenómenos de migración interna y búsqueda de mejor calidad de vida, mientras que Medellín se consolidó como un destino atractivo para nómadas digitales, liderando la oferta en plataformas especializadas con una participación destacada del 21,1 por ciento.
Estas dinámicas regionales reflejan claramente un cambio profundo en los focos de inversión nacional, donde las ciudades intermedias y los destinos turísticos han ganado relevancia considerable frente a los mercados tradicionales que históricamente dominaban el sector.
Perspectivas y retos para 2026
El escenario planteado por el informe conjunto sugiere que 2026 presentará retos considerables para el sector inmobiliario colombiano. La presión por costos crecientes, combinada con la reducción persistente del inventario disponible y la consolidación del arriendo como modelo predominante, configuran un panorama complejo que requerirá adaptaciones estratégicas por parte de todos los actores involucrados.
La capacidad del sector para mantener su dinamismo dependerá en gran medida de cómo se gestionen estos factores críticos y de la implementación de políticas que equilibren el crecimiento con la sostenibilidad financiera de los hogares colombianos.



