La falta de acompañamiento y el abandono de programas que aseguran venían funcionando en favor de la población más vulnerable son algunos de los asuntos que en los últimos años han preocupado a varios gremios económicos del país respecto a la gestión del saliente Gobierno nacional en cabeza del presidente Gustavo Petro.
Propuestas conjuntas para el nuevo Gobierno
Con el fin de evitar el aumento de efectos adversos, desde hace un año Asobancaria, Asocajas y Camacol trabajan en propuestas para el nuevo Gobierno nacional, cualquiera que este sea, y que asumirá la administración del país desde el próximo 7 de agosto. Durante el Cuarto Congreso Verde de Camacol en Medellín, el presidente ejecutivo de la entidad, Guillermo Herrera, reveló que la presentación del documento conjunto será el próximo 20 de mayo con iniciativas técnicas respaldadas por el Banco Interamericano de Desarrollo.
Medidas para el sector construcción
En el caso específico del sector de la construcción, Herrera detalló que se incluye el mejoramiento de las condiciones para el acceso de jóvenes a créditos, la reactivación de la economía con mayor número de empleos y la recuperación de programas como Mi Casa Ya, que según el directivo, en sus años de implementación permitió la adquisición de vivienda por parte de más de 360 mil familias en todo el país.
"Mejorar las condiciones de acceso al crédito para los hogares, sobre todo los hogares conformados por jóvenes y clase media. No es solamente para los hogares de menores ingresos, sino que hay que generar reactivación económica para generar más empleo. Ahí se propone buscar mecanismos para que las tasas de crédito hipotecario sean menores", declaró Herrera.
Retos para banca y cajas de compensación
El gremio bancario y las cajas de compensación en Colombia también enfrentan varios retos ante el próximo Gobierno nacional, especialmente en materia de regulación, sostenibilidad financiera y reformas sociales. Para los bancos, uno de los principales desafíos será adaptarse a nuevas reglas sobre finanzas abiertas, inclusión financiera y posibles cambios tributarios o regulatorios impulsados desde el Ejecutivo, en medio de preocupaciones del sector por iniciativas que, según Asobancaria, podrían afectar la estabilidad del sistema financiero y la confianza de los usuarios.
En el caso de las cajas de compensación, el panorama está marcado por la implementación de la reforma laboral, el aumento de costos asociados a nuevos derechos laborales y la presión financiera derivada de la crisis del sistema de salud y de las EPS intervenidas.



