Camacol rechaza arancel del 35% al acero que encarecerá la vivienda en Colombia
Camacol contra arancel del 35% al acero que subirá costos de vivienda

Camacol demanda decreto que impone arancel del 35% a importaciones de hierro y acero

La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) ha expresado su firme rechazo a la decisión del Gobierno Nacional de establecer un arancel del 35% a diversas importaciones de hierro, acero y productos metalmecánicos. El gremio constructor argumenta que esta medida generará un incremento significativo en los costos de producción de vivienda, que muy probablemente se trasladará al precio final que deben pagar las familias colombianas.

Impacto directo en los costos de construcción

Guillermo Herrera, presidente de Camacol, manifestó su preocupación ante lo que considera una contradicción en la política gubernamental. "Es preocupante que el Gobierno, por un lado, diga que quiere desindexar los precios de la vivienda del salario mínimo después del incremento del 23%, pero por el otro lado siga encareciendo los precios de la vivienda", afirmó el dirigente gremial.

El sector reconoce que el aumento del salario mínimo ya encarece la producción entre un 10% y 15%. A esto se sumaría ahora el encarecimiento de la materia prima del acero debido a los nuevos aranceles. En total, Camacol estima que los costos de producción de vivienda podrían aumentar entre el 16% y 20%, una cifra alarmante para un sector que atraviesa dificultades.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Demanda judicial y falta de diálogo

Frente a esta situación, Camacol ha decidido demandar el decreto de aranceles. Herrera explicó que "no encontramos un soporte técnico que dé claridad y tranquilidad sobre estas decisiones. Quedan muchas dudas sobre la legalidad y los propósitos que deben tener las medidas arancelarias porque no queda clara la motivación del decreto".

El camino de la demanda judicial se ha hecho necesario ante la imposibilidad de dialogar con el Gobierno, según señaló el gremio constructor. Esta acción legal busca revisar los fundamentos técnicos y jurídicos de la medida arancelaria.

Cifras preocupantes para el sector

Según los cálculos de Camacol, el hierro y el acero representan aproximadamente el 16,3% de los costos directos de construcción. Con incrementos arancelarios de hasta 35%, este componente podría encarecerse alrededor de 3,9%, afectando directamente la viabilidad de proyectos habitacionales.

Herrera destacó que el sector completa 33 meses consecutivos de caída en las iniciaciones de vivienda y ha regresado a niveles de actividad comparables con los de 2012. A esta situación crítica se suma la pérdida de más de 136.000 empleos en el sector constructor.

Efectos en cadena sobre el mercado inmobiliario

El líder de Camacol advirtió que no solo se ve golpeada la vivienda nueva con el encarecimiento de la producción. "La factura económica impacta la inflación nacional por cuenta del encarecimiento del mercado de arriendo", apuntó Herrera.

El dirigente sostiene que cuando hay menos oferta de vivienda nueva se presionan los demás mercados, como el de vivienda usada y de arriendo, creando un efecto dominó que afecta a toda la cadena de valor del sector inmobiliario.

Detalles del decreto arancelario

El Gobierno fijó esta semana un arancel del 35% para las importaciones de 14 subpartidas de productos de los sectores siderúrgico y metalmecánico provenientes de países con los que Colombia no tiene acuerdos comerciales. Entre los bienes afectados se encuentran:

  • Barras de acero
  • Alambres y alambrón
  • Tubos soldados
  • Alambre de púas
  • Clavos, puntillas y grapas
  • Manufacturas de alambre
  • Tornillos

La medida entraría en vigencia el próximo 1 de abril y tendría una vigencia inicial de un año. Al finalizar este período, la medida sería evaluada para determinar su renovación o eliminación definitiva.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Justificación gubernamental

Dentro de las justificaciones del decreto, el Gobierno defendió la decisión como una forma de proteger la industria nacional frente al aumento de importaciones desde países con alta capacidad productiva, como China, Rusia, Turquía e India. Esta medida busca, según las autoridades, equilibrar la competencia y apoyar a los productores locales de acero y productos metalmecánicos.

Sin embargo, Camacol cuestiona esta justificación y señala que el impacto negativo sobre el sector constructor y los hogares colombianos supera cualquier beneficio potencial para la industria nacional del acero.