De mensajero en bicicleta a líder de Inter Rapidísimo: la inspiradora historia de Norman Chaparro
Norman Chaparro: de bicicleta a líder de Inter Rapidísimo

De Villavicencio a todo Colombia: el viaje empresarial de Norman Chaparro

Todo comenzó en las calles de Villavicencio, Meta, donde un niño de 12 años descubrió su vocación haciendo mandados para su madre con precisión y dedicación. "Mijo, usted sí sirve para hacer un mandado", fueron las palabras que marcaron el inicio de una trayectoria que convertiría a Norman Chaparro en el fundador de Inter Rapidísimo, la empresa de mensajería líder en Colombia.

Los humildes comienzos sobre dos ruedas

A los 21 años, con apenas 20.000 pesos de liquidación y una bicicleta de segunda llamada Luz Marina, Chaparro decidió emprender su propio negocio de mensajería. "Recuerdo que fui donde Mercedes, que en ese momento era mi novia, y le dije: le tengo la solución a mis problemas. Renuncié y voy a poner mi propio negocio", relata el empresario sobre aquel momento decisivo en 1988.

Su primer cliente fue el Diario del Meta, donde intercambiaba servicios de reparto por espacio publicitario. "Sus envíos como usted los necesita: Rapidísimo", rezaba el anuncio que ayudó a dar a conocer su incipiente empresa. A pesar de las burlas de otros mensajeros que lo llamaban "tortuguísimo" por usar bicicleta mientras ellos tenían motos, Chaparro persistió con determinación.

La expansión nacional y los desafíos superados

De la bicicleta pasó a una moto, luego a una camioneta, y finalmente a Bogotá, donde estableció una operación que comenzó con un socio recogiendo paquetes en la calle 17 con avenida Caracas. "Cogíamos los envíos de Villavicencio, los empacábamos y los enviábamos por transportes Arimena", explica sobre aquellos primeros años de expansión.

La pandemia del covid-19 representó un punto de inflexión crucial. "Esa época fue muy dura, pero le permitió a la compañía crecer mucho", afirma Chaparro sobre el boom del comercio electrónico que impulsó la demanda de servicios de mensajería. Su filosofía siempre fue conectar incluso las regiones más apartadas: "Lo que se vendiera en las grandes ciudades compensaba con lo poco que se sacaba de los municipios, pero siempre había que llegar para que la gente no se quedara sin servicio".

El liderazgo actual y la visión tecnológica

Hoy, a sus 60 años y preparándose para traspasar el liderazgo a sus dos hijos, Chaparro preside una empresa que realizó 13,6 millones de envíos solo en el tercer trimestre de 2025, según el Ministerio de las TIC. Inter Rapidísimo cuenta con una flota de más de 1.600 camiones y 10.000 mensajeros, moviendo más de 60 millones de paquetes anualmente.

La compañía está invirtiendo 100 millones de dólares en una nueva bodega en Bogotá y explorando tecnologías innovadoras como drones para entregas en regiones remotas como La Guajira y el Amazonas. "Estamos apostando a la automatización y a ser cada vez más grandes", confiesa el fundador, quien también destaca la inauguración de la primera 'calle del mensajero' del país en colaboración con la Alcaldía de Bogotá.

Reflexionando sobre su trayectoria, Chaparro comparte: "Me he caído muchas veces, pero no me he quedado ahí". Su historia, desde aquellos mandados en bicicleta hasta liderar la empresa de mensajería más grande de Colombia, sigue inspirando a emprendedores en todo el país.