Fallece Eduardo Robayo, fundador de Kokoriko y pionero del pollo asado en Colombia
Muere Eduardo Robayo, creador de Kokoriko en Colombia

Fallece el visionario empresario que popularizó el pollo asado en Colombia

En las últimas horas se confirmó el sensible fallecimiento de Eduardo Robayo Ferro, el fundador de la cadena de restaurantes Kokoriko y uno de los principales responsables de masificar el consumo de pollo asado en Colombia durante una época en que este producto no era de consumo generalizado. Su muerte marca el cierre de un capítulo fundamental en la historia empresarial del país.

Confirmación del deceso y mensajes de condolencias

La noticia fue revelada inicialmente por el empresario Ferrán Martínez, quien publicó en sus redes sociales: "Murió el empresario Eduardo Robayo Ferro. Un abrazo para sus hijos Claudia, Eduardo, Carolina, su esposa Alba Lucía Gómez y demás familiares". Posteriormente, el exalcalde de Bogotá y precandidato presidencial Enrique Peñalosa se sumó a las muestras de pesar afirmando: "Lamento la muerte de Eduardo Robayo, creador de Kokoriko, gran empresario constructor de patria y mejor ser humano".

Los humildes inicios de un imperio gastronómico

Antes de revolucionar el sector de alimentos en Colombia, Eduardo Robayo exploró diversos negocios que incluyeron:

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  • Cacharrerías y venta de joyas de fantasía
  • Importación de mercancías variadas
  • Acumulación de capital para nuevas oportunidades

Con experiencia acumulada y visión emprendedora, Robayo ingresó al negocio de alimentos a finales de la década de 1960. En 1969, junto a los socios Noé Cardona y Emilio Jordán, fundó Avesco y abrió el primer local llamado La Colonia en el barrio Chapinero de Bogotá. Este modesto establecimiento se convertiría en el germen de un fenómeno nacional.

Nacimiento y expansión de Kokoriko

El verdadero punto de inflexión ocurrió en 1971 cuando la familia Robayo Ferro inauguró en Cali el primer restaurante bajo el nombre Kokoriko, ya bajo su control exclusivo. Con el paso de los años, Eduardo Robayo y su hermano Antonio asumieron el liderazgo operativo del negocio, el cual experimentó un crecimiento exponencial alcanzando más de 100 puntos de venta en todo el territorio nacional durante sus primeras décadas de operación.

Diversificación empresarial y consolidación grupal

El éxito en el sector gastronómico permitió a la familia Robayo Ferro expandir sus inversiones hacia otros ámbitos económicos:

  1. Sector financiero: Adquisición de Diners Club en Colombia, que posteriormente se transformó en Banco Superior y finalmente fue absorbido por Davivienda.
  2. Fondos de pensiones y vivienda: Participación activa en diversos instrumentos de ahorro e inversión.
  3. Consolidación grupal: Creación de un conglomerado empresarial con múltiples líneas de negocio manteniendo a Kokoriko como activo emblemático.

Reestructuraciones y alianzas estratégicas

La familia continuó optimizando sus inversiones gastronómicas mediante importantes movimientos corporativos:

  • En el año 2000 adquirieron Helados Mimo's y conformaron el grupo Conboca.
  • En 2016 establecieron una alianza estratégica con Andrés Jaramillo, fundador de Andrés Carne de Res.
  • De esta integración surgió en 2017 el grupo Inmaculada Guadalupe y Amigos (IGA), que aglutina numerosas marcas del sector.

Actualmente, este conglomerado opera cientos de restaurantes a nivel nacional y genera empleo para miles de colombianos, bajo una estructura empresarial moderna y diversificada.

Momentos difíciles y legado perdurable

La familia enfrentó una tragedia devastadora en 2003 cuando Antonio Robayo, hermano de Eduardo y pieza clave en la estructura empresarial, falleció en el atentado terrorista contra el Club El Nogal atribuido a las FARC. Antonio desempeñaba un rol fundamental en la toma de decisiones financieras del grupo familiar.

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El legado de Eduardo Robayo trasciende el ámbito empresarial, representando la materialización del sueño de un emprendedor que transformó los hábitos alimenticios de generaciones de colombianos y demostró que con visión, perseverancia y calidad se pueden construir imperios desde lo más básico. Su historia permanecerá como referente inspirador en el ecosistema empresarial colombiano.