Cadena Kokoriko cambia de propietario tras casi una década bajo el Grupo IGA
La icónica cadena de restaurantes Kokoriko, reconocida como la marca de pollo asado más tradicional de Colombia, ha experimentado un cambio de propiedad significativo. La compañía, que durante los últimos nueve años formó parte del portafolio del Grupo Inmaculada Guadalupe y Amigos (IGA), fue adquirida en su totalidad por el fondo de inversión privado KKO.
Regreso al capital nacional colombiano
Con esta transacción, la marca vuelve a estar controlada exclusivamente por capital nacional. El fondo KKO está compuesto íntegramente por empresarios locales, según confirmaron fuentes cercanas a la operación. El nuevo grupo inversor incluye figuras del sector empresarial antioqueño con amplia trayectoria en el sector retail, lo que sugiere una estrategia enfocada en el fortalecimiento institucional y la modernización tecnológica de los puntos de venta.
La salida de Kokoriko del Grupo IGA representa una separación definitiva de la estructura operativa que compartía con otras marcas reconocidas como Andrés Carne de Res, Mimo's y El Carnal. Durante su etapa bajo el liderazgo de Andrés Jaramillo y sus socios, la cadena buscó sinergias dentro del conglomerado, pero la nueva hoja de ruta apunta hacia un enfoque más especializado.
Contexto sensible tras el fallecimiento del fundador
La noticia de la venta se produce en un momento particularmente sensible para la compañía, apenas unas semanas después del fallecimiento de su fundador, Eduardo Robayo Ferro, ocurrido en marzo de 2026. Robayo fue la figura central que en 1969 dio vida a lo que inicialmente se conoció como la Compañía Comercial e Industrial de Aves (Avesco), transformando un pequeño local en Bogotá en un imperio gastronómico con presencia en 18 ciudades del país.
A pesar del cambio de propiedad, los nuevos dueños han enviado un mensaje de tranquilidad tanto a consumidores como a empleados. No se prevén cierres de locales ni cambios drásticos en la operación inmediata, según las declaraciones oficiales. El fondo KKO ha manifestado su intención de potenciar la marca para alcanzar ingresos proyectados cercanos a los $170.000 millones anuales.
Perspectivas de futuro para la cadena
La adquisición marca el inicio de una nueva etapa para Kokoriko, que mantendrá su esencia tradicional mientras se prepara para implementar mejoras tecnológicas y estratégicas bajo el nuevo liderazgo. Los planes del fondo incluyen:
- Fortalecimiento institucional de la marca
- Modernización tecnológica de los puntos de venta
- Mantenimiento de la operación actual sin cierres de locales
- Proyección de crecimiento en ingresos anuales
Esta transacción representa uno de los movimientos empresariales más significativos en el sector gastronómico colombiano del año, devolviendo el control de una marca emblemática a manos completamente nacionales después de casi una década bajo una estructura corporativa más amplia.



