Inversión empresarial en Colombia se torna cautelosa ante riesgo regulatorio y volatilidad
Inversión empresarial en Colombia se torna cautelosa ante riesgos

Panorama empresarial en Colombia se caracteriza por cautela inversora y riesgos regulatorios

En un contexto regional marcado por una volatilidad política y económica creciente, las organizaciones empresariales enfrentan desafíos significativos para planificar e implementar sus estrategias de inversión en América Latina. Según análisis recientes, el entorno actual presenta una complejidad aproximadamente 30% superior a los niveles históricos, lo que obliga a las empresas a adoptar enfoques más conservadores y selectivos.

Capacidad de gestión como factor determinante

André Maxnuk, presidente de Mercer para Latinoamérica y el Caribe, señala que el principal desafío no radica exclusivamente en las condiciones externas, sino en la capacidad organizacional para gestionar la complejidad. Las empresas deben desarrollar habilidades para anticipar escenarios diversos y adaptarse rápidamente a factores como:

  • Incertidumbre regulatoria y cambios en políticas comerciales
  • Mayor costo del capital (aproximadamente 150 puntos básicos superior al año anterior)
  • Dinámicas cambiantes del talento humano en la región
  • Presiones inflacionarias y fluctuaciones en tasas de interés

"La volatilidad actual dificulta mantener visiones de largo plazo, forzando a las organizaciones a enfocarse más en el corto plazo y en estrategias reversibles", explica Maxnuk.

Clasificación de riesgos por países en la región

El análisis de Mercer identifica diferentes niveles de riesgo empresarial en América Latina, destacando que Colombia se ubica en la categoría de riesgo moderado junto con Ecuador y Perú. Estos países presentan fundamentos económicos relativamente sólidos con:

  1. Crecimiento anual entre 2% y 3%
  2. Convergencia inflacionaria que aporta estabilidad monetaria
  3. Persistencia de fragilidad fiscal con altos niveles de deuda

"Colombia enfrenta desafíos específicos relacionados con negociaciones arancelarias con Estados Unidos que afectan directamente su competitividad", añade el ejecutivo.

Países con mayores y menores riesgos relativos

En el extremo superior de riesgo se encuentran Venezuela, debido a incertidumbres políticas tras la intervención estadounidense, y Argentina, que mantiene inflación elevada y confrontación interna que limitan inversiones de mediano y largo plazo.

Por otro lado, México y Chile presentan el menor riesgo relativo gracias a su estabilidad macroeconómica, baja tendencia inflacionaria y condiciones políticas predecibles, aunque México podría enfrentar complejidades en 2026 por la renegociación del T-MEC.

Transformación en los patrones de inversión

La inversión empresarial en América Latina ha cambiado su naturaleza fundamental, volviéndose más selectiva, cautelosa y enfocada en retornos inmediatos y resiliencia operativa. Según observaciones de Mercer:

  • Se registran niveles de inversión privada similares o ligeramente superiores al año anterior
  • Existe una marcada preferencia por inversiones modulares, escalables y reversibles
  • Disminuyen las apuestas grandes de capital en favor de estrategias graduales

"Las empresas no han detenido su inversión, pero la realizan con mayor información, más análisis de escenarios y un nivel de cautela significativamente superior", precisa Maxnuk.

Oportunidades emergentes en medio de la volatilidad

Paradójicamente, el contexto actual también genera espacios para identificar nuevos nichos de mercado y sweet spots. Los movimientos en política comercial global, especialmente las tensiones entre Estados Unidos y China, crean oportunidades para reajustar escenarios operativos.

Factores como logística y cadena de suministro adquieren relevancia estratégica, abriendo posibilidades relacionadas con:

  1. Procesos de nearshoring o relocalización de centros de producción
  2. Sustitución hacia países con ventajas competitivas de costo
  3. Desarrollo de nuevas rutas comerciales alternativas

"La volatilidad representa tanto riesgo como oportunidad para repensar operaciones según contextos macroeconómicos y decisiones políticas", afirma el presidente de Mercer.

Desafíos específicos para Colombia

Para el caso colombiano, el riesgo regulatorio constituye una preocupación central, con cambios recientes o esperados en ámbitos como salud, salario mínimo y políticas laborales que obligan a las empresas a mantener alerta constante y capacidad de ajuste rápido.

En contextos electorales, la diferencia entre atraer o no inversión no radica tanto en el ciclo político mismo, sino en la capacidad institucional de ofrecer previsibilidad, reglas claras y espacios de diálogo constructivo con el sector privado.

Finalmente, el talento humano representa tanto desafío como ventaja competitiva para la región. Latinoamérica mantiene una fuerza laboral en crecimiento que atrae hubs globales de operación, particularmente en México, Colombia y Brasil, aunque requiere estrategias sofisticadas de gestión para retener capacidades en contextos volátiles.