El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió este jueves tres nuevas licencias generales bajo el régimen de sanciones a Venezuela. Estas flexibilizan de forma limitada operaciones vinculadas a la deuda de la estatal PDVSA, la aviación civil y las telecomunicaciones, sin modificar el núcleo de las restricciones vigentes.
Licencia No. 5: Bono 2020 de PDVSA
La medida central, publicada como Licencia No. 5, autoriza a partir del 4 de agosto de 2026 transacciones relacionadas con el bono 2020 de PDVSA al 8,5 %. Esto incluye la provisión de financiamiento y otras operaciones vinculadas a ese instrumento de deuda, aunque sin abrir el acceso general de Venezuela a los mercados financieros internacionales.
La medida permite a PDVSA volver a realizar operaciones vinculadas a ese bono específico. En la práctica, abre la posibilidad de participar en transacciones para su compra, venta o reestructuración bajo condiciones autorizadas. El Tesoro precisó que la autorización aplica solo a ese bono y no implica una flexibilización amplia del régimen de sanciones sobre la deuda soberana o corporativa venezolana.
Licencia para Conviasa
En paralelo, otra licencia autorizada este jueves permitirá transacciones con la aerolínea estatal Conviasa. Incluye el suministro de bienes y servicios necesarios para el mantenimiento, reparación y seguridad de aeronaves, como repuestos, software, inspecciones técnicas y soporte de aeronavegabilidad.
Licencia de telecomunicaciones y servicios postales
Finalmente, la tercera licencia actualiza y sustituye una anterior. Autoriza operaciones vinculadas a telecomunicaciones y servicios postales, permitiendo el intercambio de comunicaciones y el envío de correo y paquetes hacia, desde y dentro de Venezuela, bajo excepciones limitadas.
Contexto y alcance
El Tesoro subrayó que ninguna de las licencias levanta el resto de sanciones económicas, financieras o comerciales sobre el gobierno de Venezuela. Las transacciones no contempladas expresamente en las autorizaciones emitidas permanecen prohibidas.
Desde la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero pasado, Estados Unidos inició un proceso de flexibilización de permisos y licencias en torno a la explotación y comercialización del petróleo y otros recursos naturales venezolanos, de la mano de la presidenta interina, Delcy Rodríguez.



