Finanzas Abiertas en Colombia: el modelo que transformará el sistema financiero
Finanzas Abiertas: el modelo que transformará el sistema financiero

Las Finanzas Abiertas, conocidas mundialmente como 'Open Finance', ya son una realidad en Colombia, aunque su desarrollo pleno comenzará en los próximos meses, pues se trata de un modelo de obligatorio cumplimiento para el sistema financiero. En esencia, busca que los clientes autoricen de manera controlada el acceso a su información transaccional para recibir soluciones más personalizadas, como tasas de interés más bajas en créditos, mejores condiciones de ahorro e inversión, y productos a la medida de sus necesidades.

Marco legal y regulatorio

El esquema se encuentra en un marco habilitante que ya superó la etapa conceptual. Existe un esquema legal en funcionamiento plasmado en el Decreto 1297 de 2022, incorporado al Decreto 2555 de 2010. Posteriormente, la Superintendencia Financiera definió los estándares técnicos, de seguridad y ciberseguridad mediante las circulares externas 004 de 2024 y el régimen de transición 009 de 2025. Esto significa que el modelo de Finanzas Abiertas ya es operativo, aunque inicialmente bajo un esquema voluntario, según Camilo Zea, CEO de Pronus.

Fase de adecuación tecnológica

En las próximas semanas, las entidades financieras, las fintech y los terceros receptores entrarán en un período de adecuación tecnológica, contractual y de gobierno de datos, alineando las APIs, modelos de consentimiento y esquemas de seguridad a los estándares de la Superfinanciera. Esta es una fase previa a la obligatoriedad, donde el regulador valida que el ecosistema esté listo para escalar. Luego vendrá la preparación para la obligatoriedad y el despliegue de casos de uso avanzados.

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En paralelo, el Gobierno expidió el decreto que crea el Sistema de Finanzas Abiertas obligatorio, habilitando cronogramas regulatorios para la agregación y comparación de productos financieros, la portabilidad financiera y la integración con infraestructuras como pagos inmediatos (Bre-B).

Impacto en los clientes

Para los clientes, el impacto principal es un mayor control, competencia y calidad del servicio. Las Finanzas Abiertas permitirán que el cliente autorice, revoque y gestione el uso de su información financiera entre entidades bajo estándares supervisados por la Superfinanciera. Esto generará más oferta y mejores precios al reducir las barreras de información, incrementando la competencia entre bancos, neobancos y fintech en tasas de interés, costos y productos ajustados al perfil del cliente.

Mejoras en eficiencia y competencia

Las Finanzas Abiertas mejorarán dimensiones clave del sistema financiero: eficiencia operativa, menos reprocesos, menos fricción en el origen de productos y mayor automatización, especialmente en crédito y pagos. La portabilidad financiera se facilitará, reduciendo costos de cambio y evitando la captura del cliente por su historial de datos. Además, se complementarán infraestructuras como Bre-B, permitiendo que los pagos inmediatos y las Finanzas Abiertas se refuercen mutuamente, como ocurrió en Brasil.

Seguridad ante todo

Uno de los casos de uso con mayor potencial es el sector de seguros. La Unidad de Regulación Financiera (URF) del Ministerio de Hacienda explicó que implementar un esquema obligatorio de Finanzas Abiertas permitirá al sector asegurador un intercambio de información estandarizado, ampliando las posibilidades para desarrollar productos más personalizados, optimizar la evaluación de riesgos y fortalecer los modelos de distribución. La URF recordó los tres pilares: acceso universal a los seguros, transparencia y sostenibilidad, y esquemas prudenciales robustos.

Inclusión crediticia

Según un análisis de Ozone API, entre 5 y 7 millones de colombianos podrían beneficiarse del modelo en una primera fase, impulsados por la amplia penetración de la banca digital. Aunque la inclusión financiera en Colombia se acercó al 96% de la población adulta al cierre de 2024, la profundización financiera apenas alcanzó el 35,5%. Solo 13,8 millones de adultos tenían un producto de crédito formal activo, cifra que sube a 19,6 millones al incluir otras fuentes de financiamiento. Las Finanzas Abiertas pueden generar un cambio real, no solo en grandes ciudades, sino también en zonas rurales, al abrir todo el portafolio financiero del usuario con consentimiento explícito y APIs seguras.

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“Este modelo abre una nueva etapa de competencia e innovación, pero también eleva la vara operativa”, afirma Santiago Etchegoyen, cofundador y CTO de uFlow. “El reto para las entidades no es solo cumplir la norma, sino integrar datos, procesos y experiencia de usuario de forma segura y escalable. Sin onboarding digital y automatización, el valor no se materializa”.

Cambios normativos

Entre los cambios que traerá la normativa, las entidades vigiladas pasarán a ser proveedoras obligatorias de datos. Se adopta un modelo híbrido, con entidades vigiladas obligatorias y no vigiladas voluntarias, con reciprocidad cuando reciben y almacenan información. Se prohíben los cobros por el acceso a los datos, que siguen siendo del usuario. Para la sostenibilidad del sistema, se habilita un mecanismo de recuperación de costos asociado a la infraestructura tecnológica.

La gobernanza también cambia: se crea una instancia público-privada liderada por la Superintendencia Financiera, con capacidad decisoria, secretaría técnica y grupos de trabajo para definir estándares comunes de APIs, seguridad e interoperabilidad. El despliegue será gradual y flexible, definiendo el calendario y orden de incorporación de categorías de datos como depósitos, seguros, crédito, inversión y características de productos.

Confianza del ciudadano

Un estudio de DataCrédito Experian revela que solo 3 de cada 10 colombianos (31%) ha escuchado el término 'Open Finance'. Sin embargo, cuando las personas entienden cómo funciona el modelo y sus beneficios, la disposición a compartir datos aumenta significativamente. El 52% de los colombianos estaría dispuesto a autorizar el acceso a sus datos si fortalece su perfil crediticio, y el 50% si accede a mejores condiciones financieras. La confianza es clave: los ciudadanos se sienten más cómodos compartiendo datos básicos y laborales que información transaccional sensible.

“No se trata solo de compartir datos, sino de construir un intercambio de valor claro y útil para las personas. Cuando los ciudadanos entienden que conservan el control de su información y que compartirla les genera beneficios reales, la confianza crece y el modelo se vuelve sostenible”, señala Julián Buitrago, country manager de DataCrédito Experian.

Factores clave para el éxito

El estudio identifica cuatro factores clave: la confianza del ciudadano como condición habilitante, los beneficios financieros tangibles como motor, la educación y comunicación clara para reducir barreras, y un intercambio justo de valor. A esto se suman la seguridad y el control de la información como elementos no negociables. Bancos tradicionales y centrales de información crediticia se posicionan entre los actores que generan mayor confianza.

Desde la perspectiva del mercado, más de la mitad de las entidades financieras del país ya se encuentran en fases de implementación, operación o escalamiento de iniciativas de apertura de datos, con especial foco en inclusión. “Las Finanzas Abiertas son una oportunidad para construir un ecosistema financiero más accesible, siempre que la confianza del ciudadano esté en el centro”, concluye Buitrago.