Producción láctea colombiana marca hito histórico mientras enfrenta desafíos estructurales
El sector lácteo colombiano registró en 2025 su mayor nivel productivo de la historia, alcanzando los 8.405 millones de litros, según datos oficiales analizados por la Oficina de Estudios Económicos de Fedegán. Esta cifra representa un crecimiento del 9 por ciento respecto al año anterior, cuando la producción se ubicó en 7.712 millones de litros, marcando una recuperación significativa tras dos años de contracción.
Recuperación tras años difíciles
El comportamiento actual contrasta notablemente con los resultados de 2022 y 2023, cuando la producción registró caídas del 5 por ciento y 4 por ciento, respectivamente. Estas disminuciones estuvieron asociadas principalmente a condiciones climáticas adversas, especialmente el fenómeno de El Niño que se consolidó en el segundo semestre de 2023.
Desde 2024, sin embargo, el sector retomó una senda de crecimiento sostenido. La producción diaria pasó de 21 millones de litros en 2024 a 23 millones en 2025, reflejando una mejoría en múltiples factores productivos.
Factores detrás del crecimiento
Óscar Cubillos, director de Estudios Económicos de Fedegán, explicó que el repunte responde a varios elementos clave:
- Mejores condiciones climáticas que permitieron mayor disponibilidad de pasturas
- Incremento en la productividad por vaca
- Recuperación gradual del consumo interno
El consumo per cápita de productos lácteos aumentó de 154 litros a 168 litros anuales durante este periodo. "La recuperación del ingreso de los hogares, impulsado por el incremento del salario mínimo, permitió a más familias incluir productos lácteos de manera más constante en su canasta básica", indicó Cubillos.
Alertas desde la industria procesadora
Mientras Fedegán celebra el crecimiento como señal de fortalecimiento productivo, otras organizaciones del sector mantienen una visión más cautelosa. La Asociación Colombiana de Procesadores de la Leche (Asoleche) reconoce que la producción ha mantenido una tendencia de crecimiento cercana al 2 por ciento anual en los últimos cinco años, pero advierte sobre desafíos persistentes.
Desde la Asociación Nacional de Productores de Leche (Analac) se señala que la resolución 017 de 2012, que regula el pago al productor, requiere ajustes más significativos. "El incremento se ve insuficiente dado que el descuento en el pago al productor por transporte de leche aumentó", indicaron desde el gremio, mencionando también el impacto del alza del salario mínimo y los costos de insumos agropecuarios.
Competencia externa se intensifica
El crecimiento productivo ocurre en paralelo a un aumento significativo en el comercio exterior lácteo. En 2025, las importaciones de leche en polvo y derivados crecieron 24,7 por ciento en volumen, mientras las exportaciones lo hicieron en 28,4 por ciento.
Sin embargo, el balance comercial sigue siendo deficitario. Las importaciones alcanzaron 77.605 toneladas por un valor de 254,6 millones de dólares, frente a exportaciones de 15.775 toneladas equivalentes a 55,7 millones de dólares.
José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán, explicó: "En síntesis, se importa más volumen de lo que se exporta y el valor de negociación es mayor en las compras internas que en las ventas externas".
Apertura total del mercado estadounidense
La situación se complejiza con la entrada en vigencia, desde enero de 2026, de la desgravación arancelaria total para la leche en polvo proveniente de Estados Unidos, en el marco del Tratado de Libre Comercio. Esto permite el ingreso del producto sin aranceles ni límites de volumen.
"Por tanto, la leche en polvo proveniente de EE. UU. está ingresando al mercado colombiano sin límites de volumen y sin aranceles", advirtió Lafaurie, quien también señaló que las importaciones de quesos han comenzado a competir directamente con la industria local.
Informalidad: un desafío estructural
Uno de los principales retos identificados por todos los actores del sector es la informalidad, que según Asoleche representa cerca del 45 por ciento de la leche cruda comercializada en el país.
Esta situación implica que una parte significativa de la producción se vende sin cumplir con el precio mínimo regulado ni reportar información oficial, generando distorsiones en el mercado y limitando el desarrollo de estándares de calidad.
Para Asoleche, sin embargo, el aumento en la producción también representa una oportunidad. Podría facilitar una mayor formalización, fortaleciendo los canales de comercialización y permitiendo mejores condiciones para los productores.
Llamado a políticas públicas
Los gremios coinciden en la necesidad de avanzar en políticas públicas que acompañen el crecimiento del sector. Desde Analac se plantea la importancia de hacer seguimiento a las condiciones económicas y evaluar posibles apoyos para fortalecer la cadena láctea en un contexto de mayores costos y apertura comercial.
El sector lácteo colombiano se encuentra así en una encrucijada: celebra un récord productivo histórico mientras enfrenta desafíos competitivos crecientes, tanto internos como externos, que requerirán respuestas coordinadas entre productores, procesadores y autoridades gubernamentales para asegurar su sostenibilidad a largo plazo.



