Un legado de dos décadas que transformó la caficultura vallecaucana
Héctor Fabio Cuéllar, quien durante 20 años dirigió el Comité de Cafeteros del Valle del Cauca, se despide del cargo dejando un sector transformado y fortalecido. En su balance final, el líder gremial destacó los avances significativos que han posicionado al departamento como referente en caficultura sostenible y de calidad.
Inversión histórica y transformación productiva
Durante su gestión, se movilizaron aproximadamente $900.000 millones en recursos que beneficiaron directamente a las 25.000 familias caficultoras del departamento. Estos fondos se distribuyeron en proyectos productivos y sociales que mejoraron sustancialmente las condiciones de vida en la zona cafetera.
"Primero satisfecho, segundo, contento por el trabajo porque se deja una capacidad instalada para seguir un propósito que es mejorar la condición de vida del caficultor, su familia y el entorno", expresó Cuéllar al reflexionar sobre su trayectoria.
La revolución de las marcas y la exportación
Uno de los logros más destacados es la consolidación de más de 300 marcas de café en el Valle del Cauca, incluyendo marcas municipales como Vijes, Trujillo, Sevilla y Yumbo. Esta diversificación ha permitido que los productores accedan a mercados especializados tanto nacionales como internacionales.
La creación de Cafexcoop marcó un hito fundamental. Esta compañía tostadora, trilladora y exportadora permite a los caficultores vallecaucanos comercializar directamente su producto procesado, incluyendo la marca propia Ginebras. "Lo que parecía imposible, que era el poder exportar café procesado en origen, hoy se volvió una realidad", afirmó Cuéllar.
Mujeres y jóvenes: protagonistas del cambio
El reconocimiento del papel de la mujer cafetera representa otro avance significativo. Actualmente existen asociaciones de mujeres en varios municipios del departamento que han desarrollado sus propias marcas y cafés especiales, fortaleciendo su participación en la actividad agrícola.
Los jóvenes que se incorporaron al sector hace dos décadas hoy ocupan posiciones destacadas en organismos de integración, comités municipales y consejos locales, asegurando la renovación generacional del sector.
Infraestructura y sostenibilidad
El Valle del Cauca cuenta ahora con silos con capacidad para 900.000 kilos de café pergamino y sistemas de refrigeración que preservan la calidad del grano. Recientemente se instalaron paneles solares y se implementaron sistemas de captación de aguas lluvias en las instalaciones de Cafexcoop, reforzando el compromiso con la sostenibilidad ambiental.
Las alianzas público-privadas han sido cruciales, con convenios en ejecución por $135.000 millones destinados a mejorar la infraestructura vial, la producción y la seguridad en las zonas cafeteras.
El futuro: optimismo y desafíos
Cuéllar visualiza un futuro prometedor para la caficultura vallecaucana, destacando varios factores clave:
- La calidad reconocida y premiada del café del Valle
- La expansión internacional de las tiendas Juan Valdés de Procafecol
- La visión empresarial del nuevo liderazgo de la Federación
- El crecimiento del consumo mundial de café
Sin embargo, persisten desafíos importantes. La densidad de siembra ha mejorado de 4.300 a 5.100 árboles por hectárea, pero necesita incrementarse aún más. El departamento mantiene aproximadamente 55.000 hectáreas cultivadas, produciendo entre el 5.7% y 6.5% del café nacional.
La implementación de centrales de beneficio, como la inaugurada recientemente en Sevilla, permitirá a los productores vender café en cereza sin asumir los costos del proceso completo, mejorando su rentabilidad y la calidad final del producto.
Apoyos continuos para los productores
La Federación Nacional de Cafeteros ha establecido un fondo especial para apoyar la fertilización, utilizando recursos de empresas como Almacafé y Procafecol para ofrecer insumos en condiciones competitivas. El año pasado, el Valle utilizó 500 millones de pesos de este fondo, demostrando su impacto positivo.
Con el cultivo de café extendido en 39 municipios del departamento y una proyección de mantenerse entre los principales productores nacionales, el legado de Cuéllar sienta las bases para una caficultura más próspera, sostenible y conectada con los mercados globales.



