ONU advierte impacto global por cierre del Estrecho de Ormuz en precios de alimentos y petróleo
El cierre efectivo del Estrecho de Ormuz en medio del conflicto bélico con Irán ha generado una conmoción significativa en los mercados petroleros a nivel mundial. Sin embargo, un nuevo informe de las Naciones Unidas destaca que esta situación también está provocando un aumento alarmante en los precios de los alimentos y fertilizantes, con consecuencias particularmente graves para las naciones más pobres del planeta.
Impacto en cadena de suministros comparable a eventos históricos
El análisis de la ONU sobre Comercio y Desarrollo compara la interrupción del tránsito marítimo por este estrecho con acontecimientos de gran magnitud como la pandemia de Covid-19 y el inicio de la guerra de Rusia en Ucrania, eventos que tuvieron un impacto devastador en las poblaciones más vulnerables a nivel global. El informe señala específicamente que el aumento combinado de los costos de energía, fertilizantes, transporte, tarifas de flete y primas de seguros probablemente "incremente los costos de los alimentos e intensifique las presiones sobre el costo de vida", especialmente para los grupos más desprotegidos.
Reducción drástica del tráfico marítimo y sus consecuencias inmediatas
Desde el inicio de las hostilidades, el tránsito por este paso crítico entre Irán y Omán —por donde fluye aproximadamente 20% del petróleo y gas natural licuado transportado por vía marítima a nivel mundial— ha disminuido de manera dramática. Los datos revelan que el tráfico se redujo en un 97% el 7 de marzo en comparación con el promedio registrado durante el mes de febrero.
Esta perturbación ya ha desencadenado un aumento vertiginoso en los precios del petróleo, con el crudo Brent superando ampliamente la barrera de los US$100 por barril, aunque posteriormente experimentó una caída tras declaraciones del presidente Donald Trump sugiriendo un posible pronto fin del conflicto. No obstante, los costos de energía, fertilizantes y transporte han mantenido una tendencia alcista continua, dejando a las economías en desarrollo en una posición de extrema vulnerabilidad ante shocks de precios, agravada por sus altas cargas de deuda y los crecientes costos de endeudamiento.
Países más afectados y vulnerabilidades específicas
El acceso a fertilizantes se verá particularmente comprometido en algunas de las naciones más pobres, que dependen significativamente de importaciones a través del Golfo Pérsico:
- Sudán, Somalia, Tanzania y Mozambique importan una parte sustancial de sus fertilizantes por esta vía.
- Países como Pakistán, Sri Lanka y Kenia también enfrentan una exposición considerable.
- Incluso naciones desarrolladas como Australia y Nueva Zelanda obtienen alrededor del 30% de sus fertilizantes desde el Golfo Pérsico.
En términos globales, aproximadamente un tercio del comercio marítimo mundial de fertilizantes, equivalente a unos 16 millones de toneladas, transitó por el Estrecho de Ormuz durante el año 2024 según el estudio.
Consecuencias financieras y económicas ampliadas
Paralelamente, el incremento en los costos de endeudamiento ya ha comenzado a afectar los rendimientos de los bonos en toda la región de Medio Oriente. Países como Irak, Bahréin y Jordania han experimentado los mayores aumentos en esta área desde el mes de enero, reflejando la presión financiera adicional que genera esta crisis geopolítica en economías ya frágiles.
La ONU enfatiza que esta situación crea un círculo vicioso donde los aumentos de precios en energía y fertilizantes elevan los costos de producción de alimentos, lo que a su vez incrementa los precios finales para consumidores, especialmente en países con menos recursos para amortiguar estos impactos económicos.
