Cartagena se convierte en epicentro global del debate sobre reforma agraria y desarrollo rural sostenible
La ciudad de Cartagena recibe desde este 24 de febrero y hasta el 28 del mismo mes a cientos de participantes internacionales en la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARRD+20), un evento de trascendencia mundial que busca establecer nuevas directrices para el campo global. Esta conferencia, organizada por el Gobierno Nacional de Colombia con el respaldo fundamental de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), representa un espacio crucial de diálogo y análisis sobre los desafíos estructurales que enfrentan las comunidades rurales en el siglo XXI.
Un encuentro histórico dos décadas después
Esta edición marca un hito significativo al celebrarse exactamente veinte años después de la primera conferencia realizada en Brasil en marzo de 2006. ICARRD+20 no solo pretende evaluar el cumplimiento de los acuerdos establecidos en aquella oportunidad, sino también abordar problemáticas persistentes que continúan afectando a millones de personas en zonas rurales alrededor del planeta. "El gran desafío sigue siendo cerrar la brecha entre las cifras y las realidades que viven las comunidades rurales en los territorios", afirmó Agustín Zimmermann, representante de la FAO en Colombia, quien destacó la importancia de este espacio para impulsar procesos integrales de reforma agraria con enfoque de derechos humanos.
Colombia como sede y modelo internacional
La elección de Colombia como país anfitrión no fue casual. La nación sudamericana se postuló activamente y fue seleccionada gracias a sus iniciativas innovadoras y experiencias significativas en gestión territorial que pueden servir como referencia para otros países. Entre los logros destacados se encuentran:
- La inclusión de la redistribución y uso sostenible de la tierra como objetivo central en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026.
- La implementación de distritos agrarios que conectan la producción campesina con mercados locales, fortaleciendo la seguridad alimentaria y cadenas de valor justas.
- Programas de protección de ecosistemas desarrollados en colaboración directa con comunidades locales.
La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino Villegas, explicó durante la inauguración que "Colombia ha adquirido un liderazgo importante en el tema de Reforma Agraria, una reforma que trabaja en la búsqueda de la paz, que viene adquiriendo predios de manera voluntaria y que está construyendo sistemas agroalimentarios sostenibles ante la crisis climática".
Temas centrales que definen el futuro del campo
Durante los cinco días de conferencia, expertos, representantes gubernamentales y líderes comunitarios abordarán una agenda comprehensiva que incluye:
- El papel transformador de la reforma agraria en la construcción de sistemas alimentarios justos, resilientes y ambientalmente sostenibles.
- La lucha contra el hambre mediante estrategias de seguridad y soberanía alimentaria basadas en el desarrollo rural.
- El reconocimiento del papel fundamental de comunidades rurales, indígenas y campesinas como guardianas ancestrales de los ecosistemas.
- La garantía de los derechos de las mujeres a la tierra y la propiedad como elemento central de cualquier reforma agraria integral.
- La necesidad urgente de políticas públicas para acción climática, restauración ecológica, regulación comercial, fiscalidad progresiva, financiamiento inclusivo, digitalización rural, seguridad social y derechos laborales en el campo.
- El impacto del conflicto armado en la tenencia de la tierra y estrategias para su superación.
Desafíos globales en la mesa de discusión
La conferencia también dedicará espacios específicos para analizar retos crecientes que afectan particularmente a las poblaciones rurales, como el impacto acelerado del cambio climático en la seguridad agroalimentaria mundial, la persistente discriminación de género en el acceso a la tierra, y la alarmante falta de oportunidades para los jóvenes en el campo que impulsa migraciones masivas hacia centros urbanos. Estos diálogos contarán con la participación activa de instituciones globales como el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA), que buscan promover una tenencia de la tierra más equitativa y un desarrollo rural verdaderamente sostenible.
Durante estos días, Colombia se posiciona ante el mundo como ejemplo de un nuevo pacto social que coloca a la tierra en el centro de la construcción de paz, demostrando que la reforma agraria no es solo una política sectorial, sino una condición fundamental para el desarrollo humano integral y la justicia social en el siglo XXI.