La ex patinadora Cecilia 'Chechy' Baena celebra su boda en una ceremonia caribeña
El pasado 28 de febrero de 2026, la reconocida ex patinadora cartagenera Cecilia Baena Guzmán, mundialmente conocida como 'Chechy' Baena, contrajo matrimonio en una romántica y emotiva ceremonia celebrada en las paradisíacas playas de Barú, en Cartagena. La múltiple campeona mundial de patinaje de velocidad volvió a dar el "sí, quiero", esta vez junto al arquitecto Eduardo Múnera, en una celebración íntima que contó con la presencia de sus hijos, Ana Sofía y Antonio, así como de familiares y amigos más cercanos.
Una boda compartida en redes sociales
A través de sus historias de Instagram, plataforma donde suma más de 96 mil seguidores, la destacada deportista compartió algunos de los momentos más especiales y memorables de la celebración. La ceremonia, realizada frente al mar Caribe, fue íntima y al aire libre, caracterizada por música en vivo, exquisita comida y una selecta lista de invitados que acompañaron a la pareja en este día tan significativo.
Para la ocasión, Chechy lució un elegante vestido escotado adornado con lentejuelas que brillaban bajo el sol caribeño, mientras que su esposo optó por una camisa guayabera acompañada de pantalón clásico, atuendo perfectamente acorde con el ambiente costeño y festivo de la celebración. La romántica ceremonia culminó con una animada fiesta que incluyó la tradicional "hora loca", momento en el que la exdeportista cambió su atuendo por una pollera larga y amplia, adornada con boleros y frases llamativas, entre ellas "Costeñita premium pro max".
El recorrido deportivo de una campeona
La vida de Cecilia Baena ha estado marcada por logros extraordinarios en el mundo del patinaje. En 1996, cuando era apenas una niña, Cecilia Margarita Baena Guzmán no podía imaginar que lo que viviría en Barrancabermeja sería el descubrimiento de su verdadero propósito de vida. Les rogó insistentemente a sus padres que la llevaran a presenciar el Campeonato Mundial Juvenil, donde competía la destacada patinadora Berenice Moreno. Finalmente accedieron, aunque fue su hermano quien terminó acompañándola a este evento que cambiaría su destino.
Bastó una sola experiencia para que comprendiera que el patinaje sería el motor fundamental de su existencia. Tan solo cuatro años después, en el 2000 y con apenas 13 años de edad, regresó a esa misma ciudad para ganar cuatro medallas de oro y establecer un récord mundial que la catapultaría a la fama internacional. Su madre la vio triunfar con lágrimas en los ojos, su padre sonrió orgulloso y su hermano permaneció a su lado, apoyándola en cada paso de su extraordinaria carrera.
Un sueño olímpico pendiente y legado formativo
Tras conquistar múltiples títulos internacionales y consolidarse como una de las mayores figuras del patinaje colombiano, Baena aún mantiene un sueño pendiente: el oro olímpico. "El patinaje le cumplió a Colombia y a Cartagena. Somos cuna de campeones y hemos hecho la tarea. Con el conocimiento y la hegemonía que tenemos, debemos trabajar por llevar este deporte a países potencia y darlo a conocer", afirma con convicción la exdeportista.
La campeona también destaca con especial énfasis la labor formativa de su entrenador, Elías del Valle, cuyo trabajo —asegura— debe trascender a nuevas generaciones de patinadores. "Este deporte me dio una voz para incidir, para trabajar por cambios y mejoras, y para que nuestros niños y niñas vean el deporte como un proyecto de vida. Es una responsabilidad muy grande, pero vale la pena", concluye Baena, reflejando su compromiso con el desarrollo deportivo del país.
La celebración matrimonial de Chechy Baena no solo marca un nuevo capítulo en su vida personal, sino que también simboliza la continuidad de una trayectoria dedicada al deporte y a la inspiración de futuras generaciones de atletas colombianos.
