Estados Unidos se prepara para el Mundial de 2026 con una oportunidad que va más allá de lo deportivo. Mientras el país domina disciplinas como el baloncesto, el tenis y el golf, y suele liderar los Juegos Olímpicos, el fútbol sigue siendo su gran asignatura pendiente. La Copa del Mundo, que organizará junto a México y Canadá, representa una ocasión única para acortar la distancia con las potencias del fútbol mundial.
El grupo y la localía
La selección estadounidense será cabeza del Grupo D, donde enfrentará a Paraguay, Australia y Turquía. Con el respaldo de jugar buena parte del torneo en casa y una generación de futbolistas consolidada en las mejores ligas del mundo, las expectativas son superiores a las de ediciones anteriores.
La generación dorada
El crecimiento del fútbol estadounidense ha sido gradual pero constante. Christian Pulisic, Weston McKennie y Giovanni Reyna representan a una generación que se abrió camino en clubes de primer nivel. Pulisic, la principal referencia del equipo, afrontará su segunda experiencia mundialista con el incentivo de jugar ante su afición. Su paso por Borussia Dortmund, Chelsea y Milan lo ha convertido en un rostro reconocible del fútbol estadounidense.
A su alrededor, futbolistas como Tyler Adams, Timothy Weah, Folarin Balogun, Antonee Robinson y Sergiño Dest aportan experiencia internacional. La nueva camada incluye a Alex Freeman, lateral de 21 años que milita en Villarreal, quien buscará hacerse un hueco en la plantilla.
Mauricio Pochettino y su ambición
Al frente del proyecto está Mauricio Pochettino. El entrenador argentino asumió el reto tras una extensa trayectoria en Europa, donde dirigió al PSG y al Tottenham, con el que alcanzó la final de la Champions League en 2019. Al asumir, declaró que sus jugadores deben "creer que pueden ganar el Mundial", reflejando su ambición.
Estados Unidos suele utilizar un esquema 4-2-3-1 que prioriza la posesión inteligente, la conexión entre líneas y la velocidad por las bandas, sumando una presión intensa para recuperar el balón rápidamente.
El desafío histórico
El historial mundialista de Estados Unidos incluye capítulos destacados, como las semifinales en 1930, su mejor actuación, y la victoria 1-0 sobre Inglaterra en 1950. Desde su regreso en 1990, ha sido un participante habitual, alcanzando cuartos de final en 2002. Sin embargo, aún no se ha consolidado entre la élite.
El camino hacia 2026 ha tenido altibajos: en la fecha FIFA de marzo sufrió derrotas ante Bélgica y Portugal, aunque antes había logrado resultados destacados frente a Paraguay y Uruguay. Al ser anfitrión, no disputó eliminatorias y concentró su actividad en competencias continentales.
El Mundial llega a un país donde el fútbol gana espacio progresivamente. Con una generación talentosa, un entrenador de prestigio y la localía, Estados Unidos intentará aprovechar esta oportunidad. El objetivo inmediato son los octavos de final, pero la verdadera meta es demostrar que el fútbol puede convertirse en una de sus grandes fortalezas.



