El enojo inicial se transformó en un mensaje público de arrepentimiento. El juvenil argentino intenta bajar la tensión tras sus palabras posteriores al 4-0 en Paraguay. Siga las noticias de Vanguardia en Google Discover. Julio Coria rompe el silencio: el gesto que busca cerrar la polémica con Colombia tras la final Sub-17.
Lo que empezó como una frase en medio de la frustración
Lo que comenzó como una frase lanzada en medio de la frustración terminó convirtiéndose en un episodio que cruzó fronteras. Días después de la final del Sudamericano Sub-17, el defensor argentino Julio Coria decidió dar la cara. Lo hizo con un video sencillo, directo, sin rodeos, en el que buscó cerrar la herida abierta tras sus palabras contra la Selección Colombia. El joven futbolista, que pertenece a Boca Juniors, apareció en una pieza publicada en las redes sociales de la Selección Argentina para ofrecer disculpas públicas luego de la polémica generada.
“Pido disculpas de corazón”
En su mensaje, Coria no esquivó responsabilidades. Por el contrario, asumió el impacto de sus declaraciones y extendió su disculpa a todos los involucrados. “Soy Julio Coria, jugador de la Selección Argentina. Quería pedir disculpas a los jugadores de Colombia, a los entrenadores, a la selección de Colombia, al pueblo de Colombia, a la Conmebol, a la hinchada que estuvo ahí”, dijo el joven. El defensor explicó que sus palabras fueron producto del momento y de la carga emocional tras la derrota. “No fue mi intención poder decir esas palabras, pero estuve muy enojado por el tema del fútbol. Ellos nos ganaron muy bien. Fue un buen equipo. Pido disculpas de corazón y solamente eso”, agregó.
La final que desató todo
El origen de la controversia se remonta al 19 de abril de 2026, cuando Colombia goleó 4-0 a Argentina en Luque, en la cancha de la Conmebol, y se consagró campeón del Sudamericano Sub-17. En medio de la celebración del equipo dirigido por Fredy Hurtado, con figuras destacadas como José Escorcia y Samuel Martínez, la tensión también se hizo presente en el lado argentino. La derrota, contundente y sin discusión, dejó secuelas más allá del marcador.
Las palabras que encendieron la polémica
Tras el pitazo final, y todavía con la frustración a flor de piel, Coria lanzó una frase en zona mixta que rápidamente se hizo viral. “No nos faltó nada. Yo sé que los vamos a agarrar en el Mundial y les vamos a romper el ort... como lo hacemos siempre”, declaró. El episodio no solo generó rechazo por el tono, sino que se amplificó por un error en la transmisión televisiva. El generador de caracteres mostró el nombre de Rafael Echenique, quien ni siquiera había ingresado al partido, lo que provocó que el jugador recibiera amenazas en redes sociales. Su club, Lanús, tuvo que intervenir con un comunicado defendiéndolo.
La intervención de Diego Placente
Antes de que llegara el mensaje de Coria, el técnico de la selección argentina Sub-17, Diego Placente, ya había anticipado que el jugador pediría disculpas. El 22 y 23 de abril de 2026, en diálogo con el programa Como Te Va de Dsports Radio Argentina, el entrenador abordó el tema con un enfoque formativo. “A los 17 años, los jugadores empiezan a vivir muchas cosas y empiezan a convivir con la presión, y para nosotros es un desafío enorme poder acompañarlos. Por otra parte, Coria dijo lo que dijo y está mal, por eso va a pedir disculpas”, afirmó. Placente insistió en la necesidad de acompañar a los jóvenes en momentos de alta carga emocional: “Los chicos manejan muchas revoluciones luego de una derrota así, y ahí tenemos que estar los más grandes para ayudarlos. Hay que aceptar que el rival fue mejor y que nos ganó bien, se trata de eso”.
Más allá del resultado: una lección
El caso de Julio Coria deja una escena conocida en el fútbol juvenil: talento, presión, emociones intensas y aprendizajes en tiempo real. Sus declaraciones iniciales encendieron la polémica, pero su posterior disculpa apunta a otro camino. Reconocer el error, valorar al rival y asumir la responsabilidad son pasos que también hacen parte del proceso. En un torneo que coronó a Colombia con autoridad, la historia paralela terminó siendo la de un joven futbolista que, tras equivocarse frente a las cámaras, eligió volver a hablar. Esta vez, con otra intención.



