Un episodio vergonzoso que mancha el fútbol colombiano
El fútbol colombiano se vio envuelto en un escándalo de dimensiones considerables durante el partido entre Deportivo Pasto y Atlético Nacional, disputado el 29 de marzo de 2026 en el estadio Departamental Libertad. Lo que debería haber sido un duelo táctico entre dos equipos de la Liga BetPlay se transformó en un espectáculo mediático bochornoso debido a la conducta del director técnico del Pasto, el español Jonathan Risueño.
El incidente que desató la polémica
El suceso ocurrió durante la segunda mitad del encuentro, cuando el delantero verdolaga Alfredo Morelos, en un movimiento natural de retroceso tras una jugada, rozó accidentalmente al entrenador Risueño, quien se encontraba cerca de la línea de cal e incluso ligeramente dentro del terreno de juego. La reacción del estratega español fue inmediata y completamente desproporcionada: se desplomó aparatosamente en el césped, fingiendo una agresión física de gravedad y simulando una lesión que detuvo el ritmo del partido por varios minutos.
La secuencia, captada por las cámaras de televisión y ampliamente difundida en redes sociales, ha sido calificada por analistas y aficionados como "ridícula" y "vergonzosa". La acción no solo generó un fuerte rifirrafe entre los jugadores de ambos planteles, sino que expuso la falta de compostura del técnico local ante la mirada atónita del árbitro cartagenero, Carlos Ortega.
La reacción en redes sociales y la postura del técnico
En las plataformas digitales, el incidente ha despertado una mezcla de indignación y burlas. Usuarios como Pablo Ríos González cuestionaron públicamente: "¿Qué se le puede decir a Estupiñán, Morelo o cualquier jugador del Pasto cuando fingen o exageran con el pésimo ejemplo que tienen en el banco? Una payasada total lo del DT Jonathan Risueño". La "actuación" del técnico se ha robado la atención mediática, eclipsando incluso el logro deportivo de Atlético Nacional, que con este resultado alcanzó los 30 puntos y aseguró su clasificación anticipada a los cuadrangulares finales.
Lejos de ofrecer disculpas tras la revisión de las imágenes, que confirmaron el carácter accidental del contacto, Risueño redobló su postura en la rueda de prensa posterior al partido. El técnico insistió en que el jugador sí lo tocó en una de sus piernas, manteniendo una versión que contrasta abiertamente con la evidencia visual disponible.
Consecuencias y reflexiones sobre el entorno deportivo
Mientras el cuadro verdolaga celebra su éxito deportivo, el entorno del Deportivo Pasto enfrenta duras críticas por la conducta de su director técnico. Este incidente pone sobre la mesa importantes reflexiones sobre el ejemplo que deben dar las figuras técnicas a los jugadores y sobre los límites de la competencia deportiva. La simulación de faltas y lesiones, práctica lamentablemente extendida en el fútbol moderno, alcanzó un nuevo nivel de bochorno cuando fue protagonizada por un entrenador profesional en pleno desarrollo de un partido oficial.
El caso de Jonathan Risueño y Alfredo Morelos seguramente generará debates en los próximos días sobre la ética en el deporte, el papel de los técnicos como modelos de conducta y las sanciones que deberían aplicarse ante este tipo de comportamientos antideportivos. Mientras tanto, las imágenes del desplome del DT español seguirán circulando como testimonio de uno de los momentos más lamentables de la temporada 2026 del fútbol colombiano.



