Bad Bunny en el Super Bowl 2026: ¿Espectáculo musical o protesta política ante millones?
La actuación del artista puertorriqueño Bad Bunny durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 concentra la atención mundial, planteando una pregunta crucial: ¿será un show musical o un mensaje político dirigido a la administración de Donald Trump?
Expectativas y tensiones políticas
Una semana después de su histórico éxito en los premios Grammy, donde criticó duramente la ofensiva antimigratoria en Estados Unidos, Bad Bunny volverá al centro de atención global con su presentación en la final de la NFL en Santa Clara, California.
Las apuestas más populares de este Super Bowl giran en torno a si el boricua enviará un mensaje directo contra el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), como hizo el pasado domingo en los Grammys. Aunque pocos apuestan a que repita exactamente su mensaje, la duda refleja los delicados equilibrios que maneja la liga de fútbol americano en su emisión más vista del año.
Reacciones y controversias
La competición deportiva más poderosa del mundo está en el punto de mira del movimiento MAGA desde que en septiembre anunció al artista boricua para encabezar un primer recital principalmente en español. El propio presidente Trump declinó su asistencia al duelo entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, después de que el año pasado fuera el primer mandatario en ejercicio en asistir al Super Bowl.
El presidente calificó el programa musical, que incluye también a sus feroces críticos Green Day, como "una elección terrible" que "sembrará odio". Sus partidarios han organizado un concierto alternativo ("All-American Halftime Show") con artistas afines como Kid Rock.
Posición firme de la NFL
Desde el primer momento, la NFL se mantuvo firme sobre su decisión. El comisionado de la liga, Roger Goodell, resaltó que Bad Bunny es "uno de los grandes artistas del mundo" y, frente al posible contenido político, confió en que utilizará esta plataforma para "unir a la gente".
De su lado, Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real de Bad Bunny, evitó asuntos espinosos en su conferencia previa del jueves, en la que sólo se comprometió a que el concierto será una "enorme fiesta".
"Sólo quiero que la gente se divierta", aseguró el artista. "Va a ser fácil. La gente solo tiene que preocuparse por bailar... ni siquiera tienen que aprender español".
Estrategia de expansión y beneficios
Para la mayoría de analistas, las reacciones en contra de esta elección serán ampliamente compensadas por los réditos que le reportará a la NFL la imponente popularidad de Bad Bunny, el artista más reproducido el año pasado en Spotify en todo el mundo.
"Es evidente que, cuando hicieron una revisión exhaustiva de los pros y los contras, el alcance de Bad Bunny y los beneficios de esa audiencia ampliada pesaron más que cualquier crítica", apuntó Albert Laguna, profesor asociado de etnicidad, raza y migración y de estudios americanos en la Universidad de Yale.
Reivindicación de la comunidad latina
Más allá de los elementos comerciales, la elección de Bad Bunny resulta especialmente significativa en este momento para la comunidad latina en Estados Unidos. Una parte de este enorme y heterogéneo colectivo, que se estima supera los 60 millones de personas, se siente amenazada por las agresivas redadas del ICE a lo largo del país.
"El hecho de que Bad Bunny vaya a estar en el Super Bowl, dado el estado actual del mundo y de nuestro país, demuestra que, aunque pueda haber resistencia contra los hispanohablantes, los inmigrantes o las personas que se ven diferente de lo que solemos considerar como estadounidense, no hay manera de detener que la cultura y el lenguaje se difundan y sean disfrutados por todo tipo de gente", expone Alejandra Márquez, profesora adjunta de la Universidad Estatal de Michigan.
Márquez, que emplea letras y vídeos del puertorriqueño para sus clases de género en la cultura latinoamericana, apunta a que su éxito en los Grammy "muestra que la decisión de la NFL no es algo aislado, sino que la música y la cultura hispana están en el centro".
Impacto cultural y social
La presentación de Bad Bunny representa varios hitos significativos:
- Primer espectáculo de medio tiempo del Super Bowl con predominancia del español
- Reivindicación de la cultura latina en un contexto político tenso
- Expansión estratégica de la NFL hacia audiencias globales
- Posible plataforma para mensajes sociales ante más de 120 millones de espectadores
El poder de atracción del artista debe contribuir a la estrategia de la liga de expandir su base global de aficionados, mientras que para muchos latinos en Estados Unidos, su presencia en este escenario representa un símbolo de visibilidad y orgullo cultural en momentos de incertidumbre política.