París, 3 jun (EFE).- Otro bombazo sacudió Roland Garros. La rusa Diana Shnaider, que hasta este año solo había ganado dos partidos en el torneo, se clasificó para semifinales al sorprender a la bielorrusa Aryna Sabalenka, finalista del año pasado y número 1 del mundo, con parciales de 3-6, 7-5 y 6-0.
La zurda, ubicada en el puesto 23 del ranking, se medirá por un lugar en la final ante la polaca Maja Chwalinska, también zurda y número 114 del mundo, que viene de la fase previa y derrotó a la rusa Anna Kalinskaya (25ª) por 7-6(3) y 6-3.
Colapso de Sabalenka
Sabalenka protagonizó uno de los derrumbes más impresionantes del tenis. Tenía el partido controlado, ganó el primer set y en el segundo iba 5-3 con su servicio a favor. Pero entonces todo cambió. La rusa de 22 años, con su característico pañuelo en el pelo, arriesgó más, soltó el brazo y puso en problemas a la número 1, quien empezó a dudar y a vagar por la pista temerosa.
La confianza cambió de bando y Shnaider comenzó a sumar puntos sin que su rival, cada minuto más desencajada, pudiera ganar un juego más. Sabalenka encajó un 6-0 por primera vez en más de dos años, y en tierra batida en cuatro años, en un día nublado y con viento en la central de París.
Récord perdido
Sabalenka buscaba su triunfo 400 en el circuito, una marca que solo seis tenistas activas poseen, y aspiraba a llegar a sus sextas semifinales consecutivas en Grand Slam. También quería sumar su primera corona en París y su quinto grande. Pero cayó víctima de la epidemia de favoritos que afecta a este Roland Garros, donde ya cayeron la defensora del título, Coco Gauff, la número 2 del mundo, Elena Rybakina, y la polaca Iga Swiatek, cuádruple ganadora en París.
Con su derrota, Sabalenka deja a la rusa Mirra Andreeva, octava cabeza de serie de 19 años, como la mejor rankeada entre las supervivientes. Andreeva se medirá a la ucraniana Marta Kostyuk, 15 del mundo y de 23 años.
Duelo de zurdas
Shnaider, por su parte, se enfrentará en un duelo de zurdas a una tenista procedente de la fase previa, 114 del mundo, que se convirtió en la sexta en alcanzar las semifinales de un Grand Slam desde la qualy, la segunda en París seis años después de la argentina Nadia Podoroska.



