Escocia comenzó su camino en la Copa del Mundo 2026 con una victoria por 1-0 sobre Haití en el Gillette Stadium de Massachusetts, en un partido correspondiente al Grupo C. El único tanto del encuentro fue obra de John McGinn en la primera mitad, suficiente para que los europeos sumaran sus primeros tres puntos y se colocaran provisionalmente en la cima del grupo.
Primer tiempo de alta intensidad
Desde el pitazo inicial, el equipo dirigido por Steve Clarke mostró intención de imponer condiciones. Apenas a los tres minutos, Ben Doak realizó una brillante acción individual que obligó al portero haitiano Johny Placide a realizar una notable atajada para evitar la caída de su arco. Sin embargo, Haití respondió con personalidad, adelantando líneas y generando momentos de tensión en la defensa escocesa.
La recompensa para Escocia llegó a los 29 minutos. Tras una acción dentro del área, John McGinn capitalizó la oportunidad y, con la colaboración de un ligero desvío, envió el balón al fondo de la red, desatando la euforia de los aficionados escoceses presentes en las tribunas.
Antes del descanso, los británicos buscaron ampliar la ventaja. Lawrence Shankland estuvo cerca con un cabezazo que pasó desviado tras otro centro peligroso de Doak, quien se consolidó como una de las figuras más desequilibrantes del encuentro.
Segunda mitad de resistencia
La segunda mitad mantuvo la misma intensidad. El lateral del Liverpool, Andy Robertson, generó una ocasión clara con un preciso envío al área que encontró a Doak en el segundo poste, pero una providencial intervención defensiva evitó el segundo tanto escocés.
Sin embargo, Haití nunca bajó los brazos. Los minutos finales fueron un ejercicio de resistencia para Escocia, ya que la presión haitiana aumentó y los nervios comenzaron a aparecer tanto en el conjunto europeo como en las tribunas. No obstante, la defensa logró sostener la ventaja hasta el silbatazo final.
Significado de la victoria
Con este triunfo, Escocia consigue una victoria mundialista que se le resistía desde hace más de tres décadas y da un paso importante en sus aspiraciones de avanzar a los octavos de final. Haití, por su parte, dejó una imagen competitiva a pesar de la derrota.



