En el competitivo mundo de la radio juvenil en Colombia, pocos nombres han logrado irrumpir con tanta fuerza y autenticidad como el de Valentina Taguado. La creadora de contenido y locutora, conocida por su estilo irreverente y sin filtros, se sentó recientemente en el sillón de 'The Juanpis Live Show' para desempolvar los recuerdos de sus inicios en la cadena radial Los 40, revelando que su camino hacia los micrófonos estuvo lleno de obstáculos y decisiones valientes.
El inicio inesperado
Todo comenzó con una llamada inesperada de Luchito Humor, integrante de Tropicana, quien le planteó la posibilidad de dar un salto al mundo de la locución. Con la honestidad que la caracteriza, Valentina confesó que su motivación inicial fue puramente económica. “¿Yo? ¿Por plata? Me le mido a lo que sea por plata, menos a pute&r”, recordó haber dicho en aquel entonces. Sin embargo, lo que ella pensó que sería un ingreso directo por recomendación, terminó siendo un desafío mucho más exigente.
El casting masivo
A pesar de creer que ya tenía el puesto asegurado gracias a la gestión de Luchito, Valentina se encontró con la realidad de un casting masivo. Al llegar, la competencia parecía feroz, especialmente por una candidata que proyectaba una voz sumamente profesional. Lejos de intimidarse, el instinto competitivo de Taguado se encendió: “Yo dije: ‘las huevas’, esto es para mí y no me lo dejo quitar”, relató. Fue esa determinación, sumada a su personalidad arrolladora, lo que finalmente convenció a los directivos de que ella era la pieza que faltaba en el rompecabezas de la emisora.
La negociación del sueldo
Uno de los momentos más reveladores de la entrevista fue su entrada formal a la empresa. Para Valentina, el sueldo inicial no compensaba el sacrificio de madrugar a las 4:00 a. m. diariamente, una rutina que choca con el estilo de vida de muchos creadores digitales. No obstante, decidió apostar por ella misma y lanzó un ultimátum en la mesa de contratación: “Estas fueron mis palabras: ’yo le meto el cul&, pero si esto funciona, me suben el sueldo’”. Esta condición, aceptada por la emisora, fue el motor que la impulsó a consolidar el programa en el que participaba.
Defendiendo a Pipe Flórez
La locutora también aprovechó el espacio con Juanpis González para hablar sobre la relación con su equipo de trabajo, específicamente con Pipe Flórez. Taguado admitió que, al principio, la química no fue inmediata e incluso llegó a chocar con él porque no le veía las ganas necesarias. Sin embargo, pronto entendió que se trataba de falta de experiencia técnica en el lenguaje radial.
La revelación más impactante fue que, en algún punto, las directivas consideraron retirar a Flórez del proyecto si los resultados no mejoraban. Valentina, demostrando un compañerismo inquebrantable, se opuso rotundamente a su salida. “Dije que no, que debían enseñarle”, afirmó, dejando claro que su rol en la radio no solo fue el de entretener, sino también el de construir un equipo sólido que, contra todo pronóstico, terminó conquistando a la audiencia juvenil del país.



