El fútbol español vivió uno de los episodios más bochornosos de la temporada. El arquero argentino Esteban Andrada fue protagonista de una agresión que terminó en caos total durante el derbi entre Real Zaragoza y SD Huesca, en la Segunda División.
El incidente en los minutos finales
Todo ocurrió en los minutos finales del partido, cuando la tensión estaba al máximo por la lucha por no descender. Andrada, visiblemente alterado tras reclamar decisiones arbitrales, terminó expulsado luego de empujar a su rival, el defensor Jorge Pulido, cuando ambos se acercaron a la zona del VAR en donde el juez iba a revisar una jugada. Sin embargo, lo peor vino después.
Puñetazo y caos en el minuto 95
Tras el empujón, Pulido fue al suelo y el juez decidió expulsar al argentino con doble amarilla, tras los reclamos rivales. Allí, Andrada perdió la cabeza y fue en busca de su contendor al que le propinó un puñetazo directo al rostro a Pulido, desatando una pelea entre jugadores de ambos equipos. La escena provocó una batalla campal en la cancha, con empujones, golpes y múltiples futbolistas tratando de separar a los involucrados. Incluso el portero del Huesca, Dani Jiménez, también terminó expulsado tras reaccionar en medio del altercado. Dani Tasende, también vio la roja en Zaragoza en medio de la trifulca.
Un final vergonzoso y consecuencias graves
El partido terminó 1-0 a favor del Huesca, pero el resultado pasó a segundo plano. El escándalo dejó varias expulsiones y una imagen muy cuestionada en España, además Zaragoza quedó comprometido en la lucha por la permanencia. Según el acta arbitral, la agresión fue catalogada como uso de “fuerza excesiva”, lo que podría derivar en una sanción severa para Andrada, incluso de varios partidos de suspensión. El golpe del arquero rápidamente se volvió viral y ha generado todo tipo de reacciones en redes sociales y medios internacionales.



