Nairo Quintana volvió a ganar. En Oviedo, el colombiano selló el título de la Vuelta a Asturias y confirmó que, incluso en su temporada de despedida, sigue siendo uno de los grandes nombres del ciclismo mundial.
La leyenda boyacense no levantaba un trofeo desde 2022, cuando se impuso en el Tour de la Provenza y el Tour de los Alpes Marítimos. Este nuevo triunfo no solo corta esa sequía, también reafirma su vigencia en el pelotón europeo.
Quintana construyó su victoria desde la montaña. Su ataque en la segunda etapa fue determinante para quedarse con la clasificación general, una muestra más de su lectura de carrera y su capacidad para golpear en el momento justo.
Así fue la última etapa en Asturias: así se coronó Nairo
En la última jornada, entre Lugones y Oviedo (152,2 km), el colombiano no tuvo que arriesgar de más. Llegó en la cuarta posición, controlando a sus rivales directos y asegurando un liderato que nunca estuvo realmente en peligro.
La etapa fue para el mexicano Edgar David Cadena, quien firmó su segunda victoria consecutiva. Su rendimiento fue una de las grandes noticias de la carrera, pero no alcanzó para inquietar la ventaja construida por Quintana.
El podio final lo completaron Adrià Pericas y Diego Pescador. Para el joven colombiano, compañero de equipo de Nairo, fue su primer podio en Europa, un resultado que también habla del sólido trabajo colectivo del Movistar Team.
Nairo Quintana, histórico
Precisamente, el equipo español fue clave en la conquista. Durante toda la carrera impuso ritmo, controló las fugas y protegió a su líder en los momentos más delicados.
“Le quería agradecer el trabajo del equipo y echarle una mano a Diego Pescador para subir al podio”, dijo Quintana tras cruzar la meta, en una muestra de su liderazgo dentro del grupo.
Con este título, Nairo alcanza su victoria número 21 en campeonatos World Tour y suma 52 triunfos de etapa en su carrera, cifras que consolidan una trayectoria histórica para el ciclismo colombiano.
Además, es la tercera vez que gana la Vuelta a Asturias, tras sus éxitos en 2017 y 2021. Un cierre simbólico y potente para un corredor que, antes de despedirse, vuelve a demostrar que todavía sabe cómo ganar.



