La relación entre Michael Jordan y Charles Barkley se reactivó después de 14 años, tras una conversación impulsada por un tercero que decidió intervenir directamente. El acercamiento se dio en un club privado en Florida, donde ambos coincidieron sin haberlo planeado.
El origen de la enemistad
La enemistad entre los dos ex astros de la NBA se remontaba a 2012, cuando Barkley criticó a Jordan por su gestión como propietario de los entonces Charlotte Bobcats. Las declaraciones generaron una distancia inmediata que nunca se resolvió en privado, y que con el tiempo se convirtió en una desconexión total.
El papel del mediador
El mediador fue Vince Coleman, exjugador de las Grandes Ligas, quien llamó a Barkley desde el exclusivo campo de golf de Jordan, The Grove XXIII. Con Jordan presente, Coleman forzó una conversación breve entre los dos exjugadores de la NBA, que terminó rompiendo más de una década de silencio. La charla, según Barkley, fue directa y suficiente para abrir la puerta a un reencuentro más formal.
Declaraciones de Barkley
En recientes declaraciones a ESPN, Barkley explicó que el distanciamiento no respondió a un conflicto personal profundo, sino a la falta de iniciativa de ambos para retomar el contacto. Reconoció que la intervención de Coleman fue determinante para superar esa inercia.
El exjugador también confirmó que, tras la llamada, surgió la posibilidad de reunirse en los próximos días para compartir tiempo juntos, incluyendo una ronda de golf, lo que marcaría el primer encuentro presencial desde el quiebre.
Historia compartida
Jordan y Barkley compartieron momentos clave dentro y fuera de la cancha. Coincidieron en el histórico Dream Team que ganó el oro olímpico en Barcelona 1992 y se enfrentaron en las Finales de la NBA de 1993, cuando los Chicago Bulls derrotaron a los Phoenix Suns. La amistad entre ambos fue durante décadas un símbolo de camaradería en el baloncesto, hasta que la crítica pública de Barkley los separó.



