El legendario ciclista colombiano reflexiona sobre el ocaso de su trayectoria profesional
El reconocido ciclista colombiano Nairo Quintana ha manifestado abiertamente que el final de su carrera deportiva se acerca inexorablemente, aunque ha preferido no establecer una fecha específica para su retiro definitivo. Con 36 años cumplidos y en su undécima temporada consecutiva con el Movistar Team, el pedalista originario de Boyacá asegura que mantiene un rendimiento competitivo satisfactorio y que su principal objetivo actual es continuar disfrutando del ciclismo mientras planifica meticulosamente su transición hacia la vida fuera de las competencias profesionales.
La conciencia del tiempo transcurrido y la motivación intacta
Quintana ha señalado con realismo que el paso del tiempo constituye un factor evidente e ineludible, aunque simultáneamente ha subrayado que conserva intacta la motivación y las condiciones físicas necesarias para permanecer en la élite del ciclismo mundial. "Se percibe claramente que el final está más próximo porque ya no tengo 20 ni 25 años, ahora tengo 36 y, aunque psicológicamente cuesta aceptarlo, el tiempo ha transcurrido y hemos presenciado el relevo de numerosas generaciones mientras nosotros seguimos aquí pedaleando a un nivel competitivo elevado y, sobre todo, disfrutando", afirmó el corredor con notable sinceridad.
El atleta agregó con determinación: "Por el momento, mi enfoque principal consiste en seguir disfrutando plenamente de esta profesión y, posteriormente, evaluaremos las circunstancias cuando llegue el momento apropiado para tomar decisiones definitivas". Esta declaración refleja una actitud equilibrada entre la conciencia de su etapa vital y el compromiso continuado con el deporte que lo ha consagrado internacionalmente.
Proyección hacia el futuro post-deportivo y satisfacción con la trayectoria
El ciclista nacido en Cómbita, Boyacá, ha revelado que ya está trabajando activamente en la planificación de su etapa posterior al ciclismo profesional. Entre sus prioridades fundamentales se encuentran dedicar mayor tiempo de calidad a su familia y avanzar significativamente en su formación académica, aspectos que durante su carrera de alta competición han requerido sacrificios considerables. Además, Quintana ha confirmado que mantendrá un vínculo estrecho con el mundo deportivo a través de proyectos familiares, destacando especialmente el gran fondo ciclístico que organiza anualmente, iniciativa enfocada en la promoción y masificación del ciclismo en Colombia.
Respecto a posibles deudas deportivas o metas no alcanzadas, el colombiano ha descartado categóricamente sentir frustración por no haber conquistado el Tour de Francia, una de las pocas grandes competiciones que se le resistió en su palmarés. Manifestó sentirse plenamente satisfecho con el rendimiento ofrecido a lo largo de su extensa carrera y con el profesionalismo ejemplar que, según sus propias palabras, ha mantenido de manera constante en cada temporada.
"Ganar, siempre aspiramos a ganar en todas las competencias, pero no conservo ninguna espinita clavada ni remordimiento porque, cuando entregas absolutamente todo, no tienes elementos para reprocharte nada. Me he preparado con máxima exigencia y luego los resultados han sido los que hemos obtenido, habiendo dado siempre el máximo esfuerzo. Nunca me he abandonado a mí mismo, no he llegado en condiciones físicas deficientes, no he llegado a destiempo, todo lo he realizado con el máximo profesionalismo posible", sostuvo con convicción el pedalista colombiano.
Un sueño cartagenero para la despedida
En un revelador aparte, Quintana ha compartido su particular conexión con la ciudad de Cartagena de Indias, a la que ha visitado recientemente manteniendo un encuentro con el alcalde Dumek Turbay. El ciclista ha confesado que la capital bolivarense se le ha aparecido en sus sueños en múltiples oportunidades, consolidando un deseo actual muy concreto: aspira a despedirse del ciclismo activo precisamente en Cartagena, ciudad que considera emblemática y representativa de Colombia a nivel internacional.
Esta preferencia por Cartagena como escenario de su eventual retiro profesional añade un componente emocional y simbólico a sus planes futuros, integrando el afecto por una ciudad que describe como "apetecida por todos" y reconocida por su capacidad para albergar eventos de primer nivel en diversos ámbitos. La posibilidad de cerrar su ciclo competitivo en este marco geográfico particular evidencia la importancia que Quintana otorga a los significados culturales y afectivos en la culminación de su trayectoria deportiva.
