Julio César Herrera revela el difícil rodaje de 'Yo soy Betty, la fea'
Julio César Herrera y el difícil rodaje de Betty la fea

Más de 25 años después de su estreno, los secretos de la producción televisiva más exitosa de la historia siguen saliendo a la luz. Julio César Herrera, el actor que inmortalizó al mensajero Freddy Stewart Contreras en Yo soy Betty, la fea, compartió detalles inéditos sobre los desafíos de su primer día de grabación y cómo una crítica mordaz terminó convirtiéndose en el motor de su éxito.

Un debut accidentado

En una reciente entrevista para el programa Impresentables de Los 40, Herrera recordó que su debut en Ecomoda fue sumamente accidentado. La escena consistía en recibir los documentos que debía entregarle a Betty, para lo cual tuvo que usar por primera vez el casco y el impermeable, elementos que le provocaron una caída real frente a sus compañeros y el equipo técnico. La tensión del momento aumentó cuando el actor escuchó a un asistente de dirección murmurar una frase que lo marcó profundamente: “Yo no entiendo para qué contratan gente sin experiencia”.

A pesar del trago amargo, Herrera utilizó esa presión para moldear a uno de los personajes más queridos por el público, sin sospechar que su detractor se convertiría en su mejor aliado creativo meses después.

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El origen de la muletilla

De acuerdo con el relato del artista, dos meses después de aquel incidente, el mismo asistente que había cuestionado su capacidad se le acercó con una idea que cambiaría el rumbo del personaje. Le sugirió incorporar una muletilla que utilizaba un amigo en un barrio popular de Bogotá: “Perdóneme, pero discúlpeme”. “El mismo que me atacó en esa oportunidad fue el que me dijo: ‘Julito, métale esas dos palabras al personaje’”, confesó Herrera entre risas, reconociendo que sin ese aporte, Freddy posiblemente no habría tenido el mismo impacto cultural.

Este “perdóneme, pero discúlpeme” no solo se volvió una frase de cajón en Colombia, sino que se transformó en un símbolo de la identidad del personaje, reflejando su caballerosidad exagerada y su deseo constante de pertenecer a la alta sociedad de la empresa.

La química del elenco

Más allá de las anécdotas técnicas, Herrera destacó que el fenómeno de Betty la fea se mantiene vivo gracias a la química real de sus actores. Confirmó que, tras décadas de la emisión original, mantiene una estrecha amistad con Jorge Enrique Abello (Don Armando) y el resto de los integrantes del “Cuartel de las feas”. Para las nuevas generaciones que hoy descubren la serie a través de plataformas de streaming, estas revelaciones demuestran que el éxito de la producción no fue fortuito, sino el resultado de un ambiente de trabajo donde incluso las críticas se transformaban en creatividad.

Hoy, Julio César Herrera celebra que su personaje siga siendo un referente de la televisión, demostrando que en el mundo de la actuación, a veces un error o un mal comentario pueden ser el inicio de un legado inolvidable.

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