La herencia musical que Yeison Jiménez le dejó a Ciro Quiñonez
Herencia musical de Yeison Jiménez para Ciro Quiñonez

Yeison Jiménez falleció el 10 de enero, pero su legado perdura en la industria del género popular y en el corazón de sus familiares, amigos y seguidores. Ciro Quiñonez, también cantante y uno de los colegas más cercanos al intérprete de El aventurero, fue uno de los más afectados por la repentina partida del artista de 34 años. No es para menos: además de compartir el mismo estilo musical, eran grandes amigos, casi hermanos. La cercanía era tal que Jiménez escribió una canción para él, un gesto que no repitió con nadie más.

‘Llorando lo pagarás’, la herencia musical de Yeison Jiménez para Ciro Quiñonez

En entrevista con Vea, de El Espectador, Quiñonez habla sobre lo que significa para él que Yeison le haya dejado una canción de su autoría. “Llorando lo pagarás es muy especial porque es la herencia en vida que me dejó mi hermano Yeison Jiménez. Las herencias buenas no solo son en riquezas y cosas materiales, también son en canciones, y Llorando lo pagarás es una de esas. Tengo el placer y la bendición de ser el único artista para quien Yeison en vida sacó tiempo para componer y hacer un campamento exclusivo para las canciones de Ciro Quiñonez. Yeison componía para él y ya, pero ese 4 de agosto fue un día muy especial y bendito en mi carrera, porque fue el día en que Yeison decidió, en su casa en Medellín, reunirnos para componer las canciones de Ciro Quiñonez del 2026”.

Ese gesto, poco común en la industria, donde los artistas suelen enfocarse en sus propios proyectos, marcó un antes y un después en su carrera. Para él, fue la prueba más clara de la lealtad de Yeison: “Es algo demasiado gratificante; creo que ahí queda demostrado el cariño tan grande que tenía por mí y las ganas de sacarme adelante”.

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El Yeison fuera de los escenarios

Fuera de los escenarios, Quiñonez evoca a un Yeison muy diferente al que el público conoce. “Cuando estábamos con Yeison, ya no era Yeison Jiménez el cantante, sino Yeison Orlando, el amigo, el pana, el compositor, el que daba buena vibra a sus amigos. Esto es algo increíble de asimilar, pero los que tuvimos la bendición de entrar al círculo de Yeison nos llevamos esos recuerdos del cuentachistes, del compositor, del cantante, del padre de familia, del amigo, del deportista, del empresario. Será un legado para seguir toda la vida, con el favor de Dios”, dijo el cantante.

La responsabilidad de llevar el legado de Yeison Jiménez

La historia de Ciro Quiñonez y Yeison Jiménez es un relato sobre segundas oportunidades en el mundo artístico. Fue Yeison quien, al descubrir el talento de Ciro en el vallenato, decidió darle una oportunidad en la música popular. Lo llevó a sus escenarios, lo incluyó en sus giras y apostó por él en un momento en que pocos lo hacían. “Yeison fue la persona que me cambió la vida. Yo creo que vio diferencia, pero también vio a un ser humano con cualidades, vio a un hombre muy similar a él: luchador, que veníamos de abajo, metelones, compositor, músico. Él valoraba mucho eso en mí. Yo soy músico, toco siete instrumentos y él siempre admiraba eso porque Yeison no tocó ningún instrumento nunca, pero ante todo vio sinceridad, hermandad, confianza, porque difícilmente en este mundo se encuentra en la calle esa lealtad que yo le brindé a Yeison. Fue genuina, única, y yo creo que eso hizo que no solo se sentara a componer conmigo, sino que me cambiara la vida, me abriera las puertas de su familia, de su casa, de su mente, de su talento”.

Tres meses sin Yeison Jiménez

Esa ausencia de Yeison se ha convertido en un motor de impulso. Hoy siente una responsabilidad clara: demostrar que todo el esfuerzo que Jiménez invirtió en él realmente valió la pena. “Quiero hacerlo sentir orgulloso. Él no hizo eso por nadie, por nadie se sentó a componer, por nadie hizo lo que hizo con Ciro Quiñonez. Tengo que hacerlo sentir orgulloso”, dijo.

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Además de su impulso artístico, Ciro también recibió de Yeison su entorno profesional: “Creo que desde el día que me paré con Yeison a cantar en el Campín, más de 40.000 personas cantaron las canciones que yo escribo, que escribí y que hoy se volvieron un éxito. Ahí puedo decir que profesionalmente fue un peldaño muy alto en mi carrera hasta el momento, porque estamos comenzando. Ahora mi sueño es llenar un Movistar, empezar poco a poco a seguir esos pasos que dejó Yeison en mí. Yo tengo el mismo equipo que él tenía: su manager Rafael Muñoz y todo el entorno que rodeaba a Yeison musicalmente ahora me rodea a mí. Creo que tenemos que seguir los pasos con los pies en la tierra, trabajar fuertemente para que los sueños se sigan cumpliendo. Gracias a Dios estoy feliz, contento, pleno, pero musicalmente sé que me falta mucha tela por cortar todavía, hay muchos sueños por cumplir”.

Hablar de los meses sin Yeison cambia completamente el tono de Ciro. Ya no hay esa euforia ni proyectos en el aire, solo la sinceridad de alguien que realmente extraña a quien fue mucho más que un simple colega. “Estos meses han sido un sube y baja. El primer mes fue más duro todavía porque lloraba hasta bañándome, recordándolo. Aparte de un amigo, era mi tutor, era la persona que me corregía, que me regañaba a su manera, a veces bien, a veces mal, a veces de buena manera, a veces de mala manera, pero a la final todo instruía y educaba, porque yo lo tomaba de la mejor manera. Ha sido muy difícil, pero cada paso que doy en este momento lo voy pensando si a Yeison le gustaría o no le gustaría”.